Los Presupuestos dan la espalda a la huelga general
La ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, entrega el lápiz de memoria que contiene el proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado de 2011 al presidente del Congreso de los Diputados, José Bono.
La ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, entrega el lápiz de memoria que contiene el proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado de 2011 al presidente del Congreso de los Diputados, José Bono.

Los Presupuestos dan la espalda a la huelga general

Ninguno de los motivos que llevaron a los sindicatos a convocar la huelga general ha sido rectificado en los Presupuestos estatales de 2011 que hoy han entrado en el Congreso. Es como si la protesta sindical, aun caliente, no hubiera existido. La vicepresidenta Elena Salgado ha informado que el recorte total en la partida de infraestructuras será del 29,6%.

La reforma laboral se mantendrá intacta, los Presupuestos no serán negociados con los sindicatos, en todo caso se les explicará su contenido y los recortes en la inversión pública se mantienen. En suma, estas y otras consideraciones manejadas por las centrales sindicales como detonantes de la huelga general de ayer miércoles no han sido tenidas en cuenta por el Gobierno, que ahora hace buena la advertencia que le hizo a José Luis Rodríguez Zapatero Convergencia i Unió hace escasas horas: "De usted depende el éxito de la huelga. Si no rectifica su política económica, la convocatoria habrá fracasado".

La intervención que Elena Salgado ha protagonizado esta mañana en el Congreso para explicar los Presupuestos de 2011 evidencia que el Gobierno ha traducido como un fracaso para los sindicatos la huelga general, más allá de la diplomacia con la que ayer interpretó el ministro Celestino Corbacho los datos de seguimiento de la protesta y el papel de las propias centrales.

Si Zapatero le dijo el pasado lunes a la ejecutiva federal del PSOE que los Presupuestos iban a ser una de las principales plataformas para recuperar el diálogo con UGT y Comisiones Obreras, hoy la vicepresidenta económica ha recalcado que, en todo caso, el encuentro será explicativo "porque nunca hemos negociado unos Presupuestos con los sindicatos".

Salgado ha defendido a capa y espada la previsión de crecimiento del 1,3% para el año que viene, a contracorriente de la mayoría de los servicios de estudios de bancos y cajas y de los organismos internacionales. Su optimismo lo basa en un repunte del consumo privado como consecuencia de las altas tasas de ahorro registradas durante la etapa de recesión, en un mejor comportamiento del sector exterior y en una recuperación de la inversión privada.

Economía, ha dicho la vicepresidenta, no maneja ningún plan B para el supuesto de que los tipos de la deuda se disparen o los ingresos no se comporten según las previsiones.

El Gobierno se encuentra "muy cómodo" al respecto y espera que su optimismo se confirme cuando se conozca la liquidación de ingresos de 2010, que puede añadir un cierto colchón de confianza a la economía española.

La vicepresidenta ha señalado que el Gobierno no prevé nuevos incrementos de la tributación para las rentas de capital durante la tramitación parlamentaria de los Presupuestos. "No es el momento, pero el Parlamento es el que decide", ha añadido Elena Salado.