Presión sobre la deuda soberana

La tensión en el mercado de deuda se acerca al nivel más alto de la crisis

La escalada de la prima de riesgo de Irlanda y Portugal comienza a afectar a otros bonos de países periféricos de la zona euro como España, cuyo diferencial subió ayer a 193 puntos básicos. La tensión crece entre dudas de solvencia de las economías y sus entidades financieras. Las Bolsas tuvieron una sesión de alta volatilidad que se saldó con leves pérdidas, del 0,21% en el caso del Ibex.

No hay piedad para los mercados de renta fija. La deuda de los países periféricos de la zona euro sufre con creces las incertidumbres que planean sobre el saneamiento de sus economías y la solvencia de las entidades financieras. La prima de riesgo de Irlanda y Portugal alcanzó ayer nuevos máximos históricos en 447,8 y 426,6 puntos básicos. La rentabilidad de los bonos a 10 años se situó en el 6,726% y 6,52%, respectivamente. Los CDS (credit default swaps), seguros de impago ante la posible quiebra de alguno de estos dos países, igualmente alcanzaron máximos.

España también se ha visto salpicada por esta última oleada vendedora de deuda. El spread se situó en la última sesión en 193 puntos básicos. Aún dista de los 221,16 a los que llegó con toda la crisis desatada en Grecia en el pasado mes de mayo, pero en dos meses ha subido desde 136,21 puntos básicos. Por su parte, el bono heleno mantiene un diferencial en los 857,5 básicos, frente al máximo de 965,3.

La escalada de los tipos de interés de la deuda europea contrasta con la caída que están teniendo en Estados Unidos. Ayer el bono a 10 años tocaba al arranque de la sesión el nivel más bajo desde enero de 2009, en el 2,47%.

El Tesoro elevó la rentabilidad en la subasta de letras. El 'spread' del bono roza los 200 puntos

La deuda periférica de Europa está sufriendo el segundo revés de esta crisis financiera. Primero fueron los problemas de solvencia de Grecia, y ahora es Irlanda, donde se está cuestionando la capacidad de la economía de cumplir con el compromiso de rebajar el déficit al 3% del PIB en 2014 y la viabilidad del Anglo Irish Bank, una entidad que ya fue intervenida por el Gobierno en el pasado año. En la última jornada la preocupación se incrementó con la estimación de costes que ha realizado S&P sobre el nuevo rescate de la entidad irlandesa, que a su juicio superaría los 35.000 millones de euros. Está previsto que el Ejecutivo comunique la cifra oficial a finales de esta semana, así como la cuantía que necesitará para la recapitalizar otras cinco entidades. S&P y Fitch ya han advertido que Irlanda está bajo la amenaza de sufrir nuevas rebajas de rating.

Efecto en la subasta del Tesoro

Los problemas de Irlanda están afectando a otros países con peor pronóstico de recuperación. Es el caso de España, cuya prima de riesgo vuelve a situarse cerca de máximos históricos. Y una de las consecuencias que tiene esta situación se ha recogido en la última subasta de letras de Tesoro, de tres y seis meses. El erario público había establecido su objetivo entre los 2.500 y 3.500 millones de euros; al final se adjudicaron ayer 3.000 millones y a un coste superior al que fue la subasta precedente. Las letras a tres meses se asignaron a un tipo medio del 0,685% sobre el 0,624% anterior, y las de seis meses al 1,180%, frente al 1,037% precedente. España también se enfrenta en los próximos días a la sentencia de Moody's, que previsiblemente bajará la calificación de triple A que mantiene sobre su economía, después de que la pusiera en revisión el pasado 30 de junio.

En cuanto a las Bolsas, la sesión fue de las más erráticas del año. La caída de la rentabilidad de los bonos presionó a la baja las primeras operaciones del día. El Ibex llegó a bajar en el peor momento hasta el 1,86%. Sin embargo, los rumores a media mañana sobre la compra de bonos de Irlanda por parte del BCE, mejoraron un tanto la trayectoria, y llegó a ganar el 0,47%. La debilidad se instaló de nuevo en Europa con la apertura negativa de Wall Street, debido a que el índice de confianza del consumidor empeoró en el último mes. Al final el Ibex concluyó con un recorte del 0,21%, frente a la bajada del Euro Stoxx del 0,06%, y del 0,04% y 0,10% del Dax y el Cac.

El sector que más sufrió fue el bancario, con un descenso del 0,93% en el Stoxx. Bank of Ireland encabezó las pérdidas con un recorte del 7,44%. BBVA y Santander finalizaron con las acciones un 1,13% y 0,45% más baratas que en la jornada precedente. Fueron los descensos que más perjudicaron al Ibex, pero fuera del selectivo se produjeron peores resultados. Sos cedió el 18,57%, tras anunciar una nueva ampliación de capital por 596 millones de euros.

El euro supera la barrera de 1,35 dólares

-El miedo a un fuerte deterioro de la economía estadounidense, acrecentado por los malos datos de confianza del consumidor publicados ayer, hizo que el dólar volviese a caer ayer frente a las principales monedas. El euro superó los 1,357 dólares, máximo desde el 20 de abril, y se ha encarecido un 13% desde junio. El dólar también cedió un 0,5% frente al yen, una de las divisas más volátiles del momento, que se situó en 83,86 unidades por dólar, un descenso del 8,8% en cuestión de tres meses.

-El oro volvió a exhibir su carácter de valor refugio, batió un nuevo récord de cotización y se situó en 1.305 dólares por onza. Sube un 18,9% en el año.

-La volatilidad del S&P 500 ha aumentado casi un 50% desde abril; la del Dax, un 18%. El Ibex proporcionó ayer una buena muestra del incremento de la volatilidad, al oscilar un 2,37% entre el máximo (10.663,5 puntos) y el mínimo (10.416 puntos).