Ir al contenido
_
_
_
_
Columna

Dulce melodía en Cisco

Cisco finalmente opta por madurar en vez de crecer. El martes anunció su primer dividendo tras una década marcada por adquisiciones de empresas y recompras de acciones, pero con cero retorno a los inversores. El gigante informático empieza a aceptar una cierta madurez tras 20 años en la vida pública.

Los mejores días de la compañía como una máquina de crecimiento parecen quedar atrás, aunque el consejero delegado, John Chambers, ha estado lento en reconocer que los accionistas se habían dado cuenta. Cisco se negocia a 12 veces los beneficios estimados frente a los 19 de la industria, según los datos de Thomson Reuters. Con 40.000 millones de dólares de ingresos anuales, los objetivos de crecimiento del 17% parecen ambiciosos.

Aunque no ha impedido que Cisco lo intente. Ha gastado más de 20.000 millones de dólares en adquisiciones en la última década y al menos 60.000 millones en recompras de acciones. Pero esta friolera de millones no ha recompensado a los accionistas, lo que se ha traducido en una evolución plana de su valor en Bolsa.

El dividendo es, pues, una deuda pendiente para Cisco que continúa generando liquidez a espuertas y que ya cuenta con 40.000 millones en cartera. Cierto que tres cuartas partes están en el extranjero y será muy caro fiscalmente repatriarlo pues las leyes estadounidense lo hace prohibitivo. Pero podría pedirlo prestado a bajas tasas de interés y mantener el dinero en el extranjero generando valor y aún así le saldría rentable.

Cisco ha anunciado que pagará un dividendo entre el 1% y el 2% durante el año fiscal de 2011 que termina en julio. La cifra exacta del coste para el gigante tecnológico dependerá de lo que Washington decida sobre los impuestos a los dividendos y si considera oportuno aprobar otra amnistía fiscal para la repatriación. Pero basado en el valor bursátil, podría suponer unos 2.000 millones de dólares. Fácil de pagar, incluso si fueses el doble o mucho más, con su flujo de caja. El dividendo es un paso correcto para Cisco y sus accionistas, pero podría haber otros más si el proceso de maduración de la empresa se acelera.

Por Jefrey GOldfarb

Archivado En

_
_