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El desembarco árabe en el fútbol español se consolida

El Puertollano sigue al Málaga, quinto inversor de la Liga, como beneficiario de los petrodólares.

El equipo con mayor gasto en esta pretemporada europea ha sido el Manchester City. El club que fue comprado hace algo más de dos años por un grupo inversor de Abu Dabi al que pone rostro Sulaiman Al-Fahim gastó 150 millones de euros en jugadores como el español David Silva o el italiano Mario Balotelli. Por el momento, la llegada de capital árabe al fútbol español ha sido más prudente pero apunta hacia un futuro interesante, en particular cuando a la compra del Málaga por parte del jeque catarí Abdullah Al-Tani se ha sumado esta semana la entrada de un grupo con sede en los Emiratos en el Puertollano.

En rigor, la presencia del Grupo Inmobiliario Whitelake en el club manchego, de Segunda B, se plasma en forma de una inversión a fondo perdido de 1,2 millones de euros para este año. Con capital de los Emiratos Árabes y el empresario de origen iraní Kaimi Rashidi como rostro público, Whitelake proyecta construir en la localidad un hospital especializado en medicina deportiva que dé cobertura a todo el Occidente europeo, a la vez que edifica otro en Moscú para el Este.

El Puertollano sigue presidido por un empresario bien conocido de la zona, Fernando Sánchez Mora, aunque la entrada de capital extranjero ha despertado la expectación de los aficionados, que han batido el récord de abonos. Se ha creado una estructura de la que el club carecía y el primer equipo se ha puesto en manos del ex entrenador de juveniles del Atlético de Madrid Jacobo Maestre, que ha elaborado una plantilla de gente joven con calidad con Flavio Futre -hijo del legendario jugador portugués- como nombre más conocido.

"Lo único que han pedido a cambio de su inversión es un funcionamiento profesional. En realidad, comentan cosas que son de una lógica aplastante en otros ámbitos empresariales, aunque a veces faltan en el fútbol", explica el nuevo director de marketing del Puertollano, Juan Portilla.

El compromiso es que, en caso de conseguir el ascenso a Segunda, entrarán otros 15 millones de euros en el club, que supondrían automáticamente una mayoría de capital en el proceso de conversión en sociedad anónima. El objetivo a largo plazo es manifiesto: convertir al Puertollano en un nuevo Villarreal, con una cantera sólida e infraestructuras de calidad.

En Málaga, aunque la inversión es más fuerte, tampoco ha supuesto desembolsos tan espectaculares como los de Manchester... al menos, por el momento. Al-Thani, miembro de la familia real catarí, ha invertido hasta el momento más de 50 millones de euros en el club: algo más de 35 para hacerse con su control -no sólo por la compra a Fernando Sanz de sus acciones sino para cubrir la deuda existente- y 16,5 millones en fichajes. Se dice que pretendió hace meses adquirir el Liverpool, pero prefirió finalmente un proyecto en la Costa del Sol.

Al-Thani ha colocado a hombres de su confianza en la estructura interna del club y ha optado por la contratación de gente con experiencia, caso del técnico portugués Jesualdo Ferreira, tricampeón de la Liga lusa con el Oporto en cuatro años de mandato. El horizonte es alcanzar los puestos europeos en el plazo de tres años.