Mercados

La inquietud en la banca pone coto a la recuperación bursátil

El Ibex gana el 0,85% en la semana, atascado por la incertidumbre ante la nueva regulación financiera y por los renovados temores a la deuda de la periferia europea.

El ímpetu alcista que mostraron la anterior semana los principales índices bursátiles se ha visto moderado en los últimos días, en medio del nerviosismo que vive el sector bancario y de una nueva oleada de desconfianza sobre las emisiones de deuda periférica. Si el Ibex inició septiembre creciendo un 4,3%, esta semana ha tenido que conformase con un tímido 0,83%, con lo que la lucha por los 10.700 puntos se vio frustrada a las puertas del cielo. Las aguas del mundo financiero han andado revueltas en las últimas jornadas por la inquietud que ha despertado la nueva regulación que está previsto que sea definida este fin de semana en el seno de Basilea III, y por la pretensión de los responsables económicos de la UE de aplicar nuevos impuestos a los bancos.

La previsión es que este domingo comience a aclararse la nueva normativa que marque el capital que las entidades deben mantener como colchón. El objetivo es que cuenten con mayores reservas con las que afrontar futuras crisis del sistema. Los analistas destacan, no obstante, que las especulaciones sobre si el ratio mínimo de capital Tier 1 estará en el 8% o en el 10% hacen más daño que si se estableciera ya claramente la cifra más alta.

Esta incertidumbre provoca, además, que salten las alarmas ante operaciones como la que, según Bloomberg, planea llevar a cabo Deutsche Bank. La entidad alemana estudia ampliar capital por más de 9.000 millones, lo que bien podría responder a que busca multiplicar su participación en el Deutsche Postbank, o a que necesita reforzar sus propios cimientos. En cualquier caso, la noticia le costó una caída del 4,64%.

Por si fuera poco, las informaciones publicadas en los últimos días por el Wall Street Journal poniendo en duda la transparencia en las pruebas de resistencia de algunas entidades, que habrían ocultado parte de su exposición a deuda soberana, no han contribuido a calmar a los inversores.

Así, la volatilidad generada, ha llevado a la banca europea a asistir a caídas como la de Piraeus, que se ha dejado el 50% de su valor en cinco sesiones, y a saltos como el del Royal Bank of Scotland, que ha ganado un 66% en el Stoxx 600. Aún así, la industria financiera europea ha saldado la semana en tablas, con un 0,01% más.

En España, la leve bajada del 0,22% que experimentó el Ibex el viernes dejó al selectivo en 10.689 puntos. El reducido volumen de negociación y la ausencia de mensajes macroeconómicos positivos, llevan a los expertos a prever que el Ibex se mantendrá aún durante un tiempo en la posición lateral que ahora mismo ocupa: concentrada en una horquilla que va de los 9.800 a los 11.000 puntos.

El resto de Europa tuvo un comportamiento algo mejor, con el selectivo de París encabezando el ranking semanal de subidas con un 1,46% más, seguido del 1,35% de Londres y del 1,31% de Fráncfort. El Euro Stoxx, por contra, cayó un 0,07%.

Paralelamente, las turbulencias también han regresado al mercado de la deuda pública. El diferencial entre el bono alemán a 10 años, de referencia, con las emisiones de Irlanda se disparó a 372 puntos básicos, y a 354 puntos con los bonos portugueses. En ambos casos su cota máxima, si bien los buenos resultados de las subastas de deuda que se han celebrado en ellos moderaron el viernes la prima de riesgo a 339 y 336 puntos respectivamente. También Grecia volvió a vivir ciertas convulsiones, recuperando 933 puntos de spread, aunque lejos de su máximo de 965 de primavera.

Contención en la deuda española

"Las cosas han cambiado. La desconfianza en la deuda no se generaliza a todos los Estados, ahora se discrimina por países. De hecho, pese a los malos resultados de Irlanda y Grecia de esta semana, España ha contenido su diferencial con Alemania -en 171 puntos-", explica la analista de Renta 4, Natalia Rodríguez. En su opinión, no obstante, es "muy posible que el diferencial de España suba en las próximas semanas cuando se negocien los Presupuestos Generales del Estado para 2011". Pese a ello, asegura Aguirre, "lo peor ya ha pasado".

Al otro lado del Atlántico, Wall Street ha mantenido cierto optimismo después de que los datos de desempleo y manufactura hayan sido mejores de lo esperado. Tras las subidas leves del viernes, el Standard & Poor's 500 cerró la semana con un 0,46% más, el Dow Jones habiendo ganado un 0,14 y el Nasdaq con un incremento del 0,39%.

El euro pierde los 1,28 dólares y el yen sigue cercano a máximos

En el mercado de divisas, la moneda comunitaria comenzó la semana por encima de los 1,28 dólares. Sin embargo, la percepción de riesgo que ha vuelto a rondar a las emisiones soberanas, sobre todo las de Irlanda, Portugal y Grecia, hizo que los perdiera pronto para caer hasta los 1,26 dólares. Aún así, el viernes consiguió recuperar algo de aliento para cerrar afincado en la cota de los 1,27 dólares. En lo que va de año, el euro acumula una caída del 11%.

Y si Europa asiste preocupada a la falta de empuje de su moneda, en el lejano oriente consterna la senda de máximos que sigue el yen. La divisa japonesa rondaba el viernes los 84 yenes por dólar, aún cerca de los 83 de agosto, un máximo que no se recordaban desde hacía 15 años. El encarecimiento de las exportaciones niponas, uno de sus principales motores económicos, mantiene el debate en el país sobre la necesidad de intervenir ante la escalada alcista o esperar una corrección automática.