Cristina Narbona. Embajadora española en la OCDE

"Los mercados han atacado a España de forma injustificada"

Apuesta por mayores reformas estructurales, sobre todo en educación y formación profesional, que cambien el modelo productivo y justifica las medidas económicas del Gobierno para ofrecer credibilidad internacional

"Los mercados han atacado a España de forma injustificada"
"Los mercados han atacado a España de forma injustificada"

La ex ministra Cristina Narbona (Madrid, 1951) y ahora embajadora en la OCDE asegura tener hilo directo con los ministros y con el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Desde su trabajo informa al Gobierno de las recomendaciones de reformas que España debería tomar: como la reforma laboral, la de pensiones, la educación o el equilibrio en las cuentas públicas. En los últimos meses, el país ha sido un alumno ejemplar por las medidas de reducción del déficit.

En la reducción del déficit, el Gobierno cambió de rumbo respecto a cómo afrontar la crisis. ¿Cree que son acertadas estas medidas o ha sido una claudicación a los mercados?

Sinceramente creo que no ha habido mucha opción. España ha sido objeto de un ataque feroz e injustificado desde los mercados financieros y, por tanto, de nuestra capacidad para colocar deuda pública. El Gobierno ha hecho lo que debía de hacer. Pero el presidente ha anunciado algún cambio en la fiscalidad, que está por concretar y que puede ser interpretado como un reparto más equitativo de la carga de la crisis.

Esos cambios fiscales pueden ser meramente testimoniales y no compensar las medidas de recorte de gasto.

Simplemente quiero recordar que el impuesto de patrimonio supone una recaudación análoga a lo que se va a dejar de gastar al congelar las pensiones el próximo año. A mí me parece que hay un espacio de decisión del Ejecutivo. En el caso del aumento del IVA, es una solución que se ha tomado también por gobiernos conservadores y que el secretario general de la OCDE apoyó de forma explícita.

¿Estaban injustificados los ataques de los mercados?

Eran injustificados porque nuestra situación no era en absoluto comparable con la de Grecia, porque España tiene una ratio de deuda respecto al PIB mucho más baja incluso que grandes economías europeas que no han sido cuestionadas por los mercados. Por tanto, esa pérdida de credibilidad tan drástica que se produjo entiendo que forma parte de un tsunami de especuladores con intereses no justificables desde el punto de vista económico. Hay quienes ganan apostando a la baja. Incluso llegaron informaciones a los medios sobre que España había pedido ayuda al FMI. La historia de esos días es extremadamente interesante para ver cómo se producen reacciones, que además tienen detrás nombre y apellidos de bancos y hedge funds que se beneficiaban.

¿El Gobierno podría haber aguantado la presión del mercado?

El Gobierno tuvo que tomar esas medidas y no había margen.

La reforma laboral va a provocar el primer gran enfrentamiento de UGT y CC OO con el presidente Rodríguez Zapatero. ¿Está bien encaminada o se debería haber escuchado más a los sindicatos que han sido sus aliados?

Creo que va bien encaminada, pero que necesita complementos. En eso coincido con la OCDE. Primero, la mejora de las políticas activas de empleo, donde hay que hacer más énfasis. Hay que hacer un esfuerzo enorme en relación con la formación profesional para poder generar más empleo de calidad en nuestro país y hay que reformar profundamente nuestro modelo productivo, sea cual sea la reforma laboral. Pero esta reforma introduce herramientas para reducir las horas de trabajo en un entorno de crisis y la posibilidad de incluir algo parecido al modelo austriaco en cuanto a constituir un fondo para el trabajador que le acompañe en sucesivos empleos.

¿Por qué se dan las diferencias en las previsiones de crecimiento de la OCDE y del Gobierno?

Las previsiones, las haga quien las haga, son previsiones. A veces se le da una excesiva importancia al análisis coyuntural a corto plazo, cuando lo importante son las reformas a largo plazo, donde España tiene, por ejemplo, el reto del envejecimiento de la población.

La elegida de Ban Ki-Moon y de los verdes

Narbona asegura llevar 30 años acudiendo a los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Lo ha hecho cuando era estudiante, profesora, directora general, secretaria de Estado, concejal o ministra. Durante esta edición ha sido de nuevo invitada, en esta ocasión para hablar sobre las perspectivas europeas. Afirma sentirse "muy contenta" con su cargo y no echa de menos la política nacional: "Yo tengo una enorme pasión política, la misma que tenía hace 28 años, pero no tengo ningún apego a un ministerio". Dice tener "una magnífica relación" con Zapatero, del que defiende sus políticas y rechaza las críticas de improvisación. Deja el debate interno a la Fundación Ideas, ligada al PSOE, de la que es patrona, y al comité federal del partido.

De momento, no se ha decantado ni por Trinidad Jiménez ni por Tomás Gómez en las primarias del PSM a la Comunidad de Madrid. No cree que si finalmente apoye a Gómez sea visto como una deslealtad a Zapatero: "Desde que Andrés Torres Mora, uno de los asesores más cercanos a Zapatero, ha apoyado a Tomás Gómez esa interpretación es imposible".

De todas formas, sus mayores satisfacciones públicas vienen por parte del ecologismo, tras su papel como ministra de Medio Ambiente en la primera legislatura de Zapatero. El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, la ha elegido para un panel sobre sostenibilidad global, donde hará propuestas económicas para acabar con la pobreza contando con el medio ambiente. Además, ha rechazado encabezar el partido verde que está organizando el ex director de Greenpeace. "Ellos saben que mi posición en este momento es la de seguir donde estoy y la de desearles suerte, porque creo que es un partido que puede lograr el voto de gente joven desencantada con la política".

Pensiones "Debemos preservar el sistema"

La OCDE calificó, en su último informe sobre España, como excesivamente generoso el sistema público de pensiones. El Gobierno ya ha comenzado un debate que deberá concluir con una reforma en el seno de la Comisión del Pacto de Toledo.

¿Cree necesario aumentar el periodo de cotización?

Esa es una de la líneas posibles. Creo que caben muchos cambios y que hay que analizar el impacto de las distintas modificaciones sobre las condiciones para los pensionistas. Cuanto más se preserve el derecho a una pensión digna, a mi juicio, más lograda será la reforma. No hay que perder de vista que de lo que estamos discutiendo es de garantizar una pensión digna para las personas que han trabajado a lo largo de su vida.

La OCDE asegura que el sistema público español es demasiado generoso.

España ha conseguido un potente sistema público de pensiones que es una garantía, que debemos preservar al máximo. Es un sistema que ha acumulado suficientes recursos y que se ha mostrado efectivo desde el punto de vista del impacto de la crisis. Una de las consecuencias sociales más negativas que ha tenido en todos los países desarrollados ha sido precisamente en las pensiones privadas, porque esas prestaciones se han visto sometidas al tsunami de los mercados financieros, y por tanto ha habido un daño colateral terrible para muchas personas.

¿Qué reformas inmediatas le quedan a España para salir de la crisis?

Invertir mucho más en educación, en investigación y en formación profesional. Esa parte es absolutamente necesaria. Además, es necesario apoyar mucho más la internacionalización de nuestras empresas. España tiene ejemplos magníficos de empresas que son líderes en sus respectivos sectores en el mercado internacional. Pero hay que ampliar ese liderazgo. Existe una franja muy amplia de compañías de tamaño mediano que tienen dificultades para competir en el mercado internacional. No hay que olvidar que la recuperación de España puede venir por la demanda externa.