Vuelve la lucha por el pasivo

Tambores de guerra en los depósitos

La banca reaviva la pugna en la captación de ahorro en el regreso de las vacaciones con ofertas que ya superan el 4% a un año

Las treguas no son para el verano. En el mundo bancario sigue abierta la lucha por los depósitos. Bancos y cajas se han declarado la guerra de forma abierta y, con tal de atraer dinero fresco y nuevos clientes en un entorno muy poco propicio para el negocio, están dispuestos a pagar más del 4% a un año en la remuneración de sus depósitos.

La batalla por el pasivo sigue más dura que nunca y el regreso de las vacaciones apunta a una nueva oleada de ofertas que eleven un grado más la rivalidad entre las entidades. Popular ha sido uno de los primeros en engrasar la maquinaria de su red de oficinas y ha iniciado la comercialización de un producto que pone un poco más alto el listón a la competencia, un depósito a un año al 4,5% sin requisito de importe mínimo ni vinculación. Los clientes de perfil conservador y todos aquellos a los que les vencen los depósitos que contrataron hace meses, al calor de la ofensiva por captar pasivo que desató la quiebra de Lehman, se encuentran por tanto con el mejor escenario para entregar sus ahorros al mejor postor. Los importante es no perder de vista dos variables clave: que las mejores ofertas son fugaces y no aptas para todo tipo de clientes y que la mayor remuneración va en la mayoría de los casos ligada a la contratación de otros productos financieros y a la imposición de una cantidad lo más generosa posible.

Si el ahorrador está dispuesto a entregar sus ahorros a un banco por un plazo de doce meses, el interés puede superar el 4%, frente al tipo oficial en la zona euro del 1%. Se trata de una remuneración fija y sin riesgos, sugerente para cualquier ahorrador, no sólo para los más conservadores, en época de alta volatilidad en la Bolsa. De hecho, y tras un recorrido por las oficinas de las principales entidades bancarias, numerosos empleados de banco reconocen que la rivalidad en la captación de depósitos está revolucionando el mercado del ahorro. Afirman que la alternativa de los fondos de inversión queda relegada a un segundo plano frente al depósito en el caso de clientes que buscan seguridad para su dinero, con un interés razonable y sin arriesgarse.

Las mejores ofertas son puntuales, breves en el tiempo y dirigidas a captar a clientes que aporten negocio

Hay productos para todos los gustos, con tipos fijos y crecientes. Banesto, por ejemplo, ofrece un depósito a 48 meses, que empieza con un interés al 2,75% al primer año, creciendo progresivamente hasta alcanzar el 4% al cuarto año. Para clientes con un horizonte de inversión aún mayor hay otras opciones a largo plazo, como el PIC vitaminado 10 de Caja España: un depósito con interés creciente, que empieza con un tipo del 3,5% y sube cada 12 meses hasta llegar al 4% al quinto año y al 6% al décimo. La paciencia del cliente puede verse premiada.

Las ofertas en depósitos tienen el rasgo común de concentrarse en atraer dinero nuevo, aunque ya se sea cliente de la entidad. Así, los clientes de Popular pueden aspirar al 4,5% si traen dinero de otro banco. Caja Madrid ofrece un depósito a 12 meses al 3,75% TAE para dinero nuevo que eleva su rentabilidad al 4% si además se contratan otros productos: domiciliación de nóminas y recibos, tarjetas y un seguro o un plan de pensiones. Los clientes de la caja madrileña podrían recibir el 4% si, teniendo contratados los citados productos, también elevaran su saldo con la entidad.

Caja Segovia, por su parte, ofrece un depósito a 12, 18 ó 24 meses con un interés anual al 4% TAE, para dinero procedente de otras entidades. Algunos de estos depósitos tienen como plazo último para la contratación el 31 de agosto, ya que termina la campaña de verano. Para otros productos financieros, la validez ha sido prorrogada y se podrán contratar hasta finales de septiembre, aunque la estrategia comercial de la banca está ahora en plena ebullición y sujeta a los movimientos de la competencia.

Entre los cambios más recientes, destaca la eliminación del 4,17% TAE. del Depósito.can de Caja Navarra, hasta hace poco uno de los más rentables del mercado, que ahora se sitúa en el 3,30%. Por otra parte, se han lanzado nuevas emisiones de depósitos que vencían este mes: Caja España, por ejemplo, ahora en proceso de fusión con Caja Duero, ha prorrogado hasta octubre la comercialización del depósito PIC Vitaminado 10. Pero en el sector se espera una nueva oferta de productos para septiembre con nuevas condiciones que acentúen la rivalidad por captar clientes de la competencia.

Máxima vinculación

Si por un lado las entidades financieras luchan para atraer a nuevos clientes, por su parte el ahorrador intenta maximizar su beneficio. Por lo tanto, hay que fijarse siempre en la letra pequeña que, como en todos los contratos, puede reservar sorpresas. Un punto importante para la elección del depósito es si las condiciones exigen o no la contratación de otros productos. Lo ideal es apostar por los depósitos sin aditivos pero, en algunos casos, las entidades financieras vinculan los depósitos más rentables a productos de todo tipo: pólizas de seguros de vida o de hogar, planes de pensiones, domiciliación de nóminas o recibos, además de la contratación de tarjetas de crédito o de debito, incluso con determinados niveles de gasto. Unos requisitos que pueden restar beneficio para el cliente, que se tiene que vincular a unas condiciones que en principio no se había planteado.

Otra cuestión es el importe mínimo que se requiere para contratar los depósitos. Muchas entidades establecen un mínimo entre 300 y 1.000 euros, mientras otros exigen un compromiso de 6000 o hasta de 30.000 euros, como en el caso de Unicaja para una remuneración del 4% a un año.

Los plazos

Además hay que considerar la vinculación temporal de los productos financieros. A más plazo, más rentabilidad, aunque hay que tener en cuenta que la cancelación del producto antes del vencimiento tendrá un coste. Puede ser otra sorpresa para el cliente, escondida en la letra pequeña de los contratos, aunque el depósito a plazo por definición no sea un producto líquido, como las cuentas corrientes. Las penalizaciones pueden rondar el 0,5% sobre el importe total. Pero hay también algunos depósitos que permiten sacar el dinero antes del vencimiento sin tener que pagar penalización alguna, como Unicaja o Santander. Barclays ha lanzado uno este verano en el que establece ventanas -los siete primeros días de febrero, junio y octubre de 2011- en las que se puede disponer del capital invertido sin penalización.

En el depósito a largo plazo de Caja España se cobra una penalización por cancelación anticipada que decrece con el tiempo. En los primeros cinco años baja del 3% al 1%, pero desde el sexto hasta el décimo año el cliente puede cancelar el depósito por anticipado sin tener que pagar penalización.

Las previsiones de los expertos apuntan a que los tipos de interés no subirán de forma inminente. Por lo tanto los ahorradores pueden plantearse la opción de un depósito a corto plazo, con la posibilidad de cambiarlo más adelante si la guerra comercial entre las entidades continúa y una vez que los tipos de interés sean más elevados. El numeroso volumen de vencimientos, consecuencia de las fuertes campañas de meses anteriores, es además la ocasión para repasar las ofertas del mercado. Por lo tanto conviene renegociar con el banco para seguir manteniendo un tipo alto. Y si no convencen las nuevas condiciones, por lo general bastante menos rentables que las disponibles para dinero nuevo, un paseo por las sucursales de otros bancos puede sugerir otras opciones. Las entidades necesitan dinero de nuevos clientes y están dispuestas a ofrecerles intereses atractivos.

Estructurados

Otra alternativa son los depósitos estructurados, en los que la rentabilidad total viene determinada por un índice o un grupo de valores. Una parte del capital se invierte en una imposición a plazo fijo -con rentabilidades que superan normalmente a las de los depósitos tradicionales- y la otra parte vincula su rentabilidad a la Bolsa. Es una alternativa menos conservadora, para clientes más arriesgados que buscan una remuneración superior a la del ahorro clásico.

En definitiva, el panorama de depósitos ofrece amplias posibilidades y promete más meses de rivalidad comercial entre las entidades financieras. Y si se aspira a la máxima rentabilidad para el ahorro sin asumir riesgos, el cliente debe estar también dispuesto a cambiar de banco, sopesando por tanto no sólo la remuneración sino el conjunto de los servicios financieros.

Guía para elegir la mejor opción

1 Algunas entidades requieren contratar otros productos como pólizas de seguros, planes de pensiones, tarjetas de crédito, además de la domiciliación de nóminas y recibos.

2 La cancelación antes del vencimiento del plazo puede tener una penalización, desde el 0,5% del importe total hasta el 2%, o una reducción de los intereses.

3 Muchas entidades establecen un importe mínimo entre 300 y 1.000 euros, mientras otros exigen un compromiso de hasta 30.000 euros.

4 El tipo que hay que considerar es la TAE (Tasa Anual Equivalente), medida en términos anuales.

Las cifras

2,43% es la rentabilidad media de los nuevos depósitos de bancos y cajas, el tipo de interés más alto de los últimos 14 meses.

4,50% es la rentabilidad más alta en el plazo de un año en el mercado español de los depósitos.

1% es el tipo de interés oficial de la zona euro. El BCE no lo ha movido desde mayo de 2009 y no se esperan subidas a corto plazo.