Oferta hostil

BHP Billiton prepara su última ofensiva para adquirir PotashCorp

BHP Billiton lanzará esta semana una última ofensiva para hacerse con la canadiense PotashCorp, después de que el consejo de administración rechazara la oferta de 39.000 millones de dólares (30.700 millones de euros) propuesta por la minera, según adelanta hoy el diario Financial Times.

El reloj de la cuenta atrás se puso en marcha el pasado miércoles cuando BHP Billiton convirtió su oferta por el fabricante de fertilizantes en hostil, después de que el consejo de administración declinara la oferta inicial por considerar que "infravalora sustancialmente" a la empresa.

Entonces, la minera ofreció directamente a los accionistas 130 dólares por acción, un 20% más del precio de las acciones a 11 de agosto, fecha previa a los primeros contactos entre directivos de ambas empresas, y cantidad que representa una prima del 32% respecto a la cotización media de la canadiense en los últimos 30 días.

Directivos de BHP Billiton se reunirán esta semana con las autoridades de competencia canadienses y con Investment Canada, a los que deberá convencer de que la adquisición es totalmente beneficiosa para el país norteamericano.

De momento, BHP Billiton ha prometido "renacionalizar" PotashCorp, al trasladar su sede principal de Chicago (EE UU) -donde se ubica actualmente- a la provincia canadiense de Saskatchewan.

La minera tendrá también que cortejar a la comisión de seguridad de Saskatchewan, entidad que decide por cuánto tiempo extiende el permiso para que PotashCorp desarrolle allí sus actividades.

Hasta ahora, las autoridades canadienses se han mostrado siempre propensas a permitir adquisiciones de sus compañías de recursos naturales por parte de empresas extranjeras.

En los últimos cinco años la brasileña Vale compró la minera de níquel Inco; la anglo-suiza Xstrata adquirió Falconbridge, otra minera de níquel; y la británica Rio Tinto se hizo con el control del productor de aluminio Alcan.

Sin embargo, las aspiraciones de BHP Billiton van más allá, ya que también quiere acabar con Canpotex, un cartel de las tres principales fabricantes de fertilizantes canadienses -entre los que está PotashCorp- que fija los precios mediante el control de la producción de potasa.

Los políticos locales consideran un "peligro" que la entrada BHP Billiton en la región ponga fin al cartel, ya que consideran beneficioso para Saskatchewan que las tres compañías trabajen juntas en la comercialización de la potasa.

Con todos estos lastres en el camino, BHP Billiton deberá convencer al menos al 66,7% de los accionistas y poder forzar así la operación.

El problema es que las acciones de la canadiense están muy fragmentadas en diferentes accionistas, la mayoría de ellos instituciones, siendo el grupo de inversiones estadounidense Capital Group el mayor accionista, con tan sólo el 7% de los títulos.