Solución provisional

El Gobierno vuelve a encargar a Hunosa que compre el carbón de las eléctricas

El Gobierno ha tenido de nuevo que recurrir a una solución provisional para tratar de desbloquear la crisis que sufre el sector de la minería del carbón en España.

El retraso de Bruselas a la hora de dar el visto bueno al decreto que obliga a las eléctricas a consumir las cantidades de carbón nacional pactadas en el plan del sector hasta 2012 ha provocado que los dos principales grupos mineros, Victorino Alonso y Viloria, hayan dejado de pagar nóminas desde principios de este mes y optado por solicitar el aplazamiento de pagos de impuestos, proveedores y seguridad social.

Para evitar mayores problema, el Consejo de Ministros acordó el viernes reactivar la solución transitoria que puso en marcha hace un año para evitar el colapso del sector: encargar a la minera pública Hunosa que compre las producciones de mineral comprometidas en el vigente Plan del Carbón.

Frente a lo que ocurrió el año pasado, en esta ocasión el Gobierno ni fija un plazo para que Hunosa actúe como gestor de este almacenamiento "estratégico" ni asigna una dotación presupuestaria.

Este modelo estuvo funcionando desde el verano de 2009 y hasta el pasado mes de febrero, cuando el Ejecutivo decidió ponerle fin de manera unilateral. Inicialmente, estaba previsto que la medida tuviera una duración de seis meses, si bien luego se acordó una prórroga. Además, aunque Hunosa sólo iba a comprar un máximo de dos millones de toneladas por unos 110 millones de euros, la realidad fue que desembolsó unos 166 millones para hacerse con más de tres millones de toneladas de carbón.

La patronal Carbunión cifra en 200 millones de euros el déficit de tesorería que las empresas mineras acumulan por los problemas del sector y la demora en aprobarse el decreto que garantiza el consumo del carbón nacional. Según sus estimaciones, Hunosa tendrá que comprar en septiembre cuatro meses de producción para que su situación económica vuelva al escenario previsto.