Pendientes de la deuda

La rentabilidad de la deuda española se mantiene en el 4%

El empeoramiento de la economía de los Estados Unidos (EE UU) condicionó hoy al cierre la evolución de la rentabilidad de la deuda española a largo plazo, que se mantuvo en el 4%, según expertos consultados y los datos del mercado secundario.

Después de varios días a la baja, el rendimiento de la deuda española, que durante muchos momentos de la sesión descendió del 4%, no varió debido al aumento de las peticiones semanales de ayudas de desempleo y a la caída de la actividad industrial en parte del este de los Estados Unidos.

Que las solicitudes de subsidios de paro se situaran en niveles de nueve meses atrás -subieron en 12.000, hasta 500.000- y que el índice de actividad industrial de la Fed de Filadelfia retrocediera a cotas de julio de 2009 -en agosto se situó en 7,7 puntos negativos- desvió el interés de la deuda hacia la deuda como activo refugio.

Sin embargo, los inversores prefirieron otros títulos más seguros, ya que, mientras el rendimiento de las obligaciones españoles a largo plazo se mantenía en el 4%, nivel de mediados de mayo pasado, el interés de la deuda alemana caía cuatro centésimas y se situaba en el mínimo histórico del 2,296 por ciento.

El diferencial de la deuda española con la deuda alemana a largo plazo, que sirve para medir el riesgo de invertir en España, creció cuatro puntos, hasta 175 puntos.

Por su parte, y al cobrar fuerza la posibilidad de una nueva entrada en recesión de la economía estadounidense, la rentabilidad del bono estadounidense a treinta años bajaba nueve centésimas, hasta el 3,64%.

La deuda española aguantó mejor que la de otros países europeos considerados por los inversores de similar solvencia, como Italia, cuya rentabilidad subió dos centésimas, hasta el 3,75%.

A pesar de que se conoció que Grecia podría recibir un nuevo paquete de ayuda financiera, la rentabilidad de su deuda creció ocho centésimas y se situó en el 10,67%, mientras que el rendimiento de los títulos portugueses aumentó cinco centésimas, hasta el 5,15%.

Los bonos, al igual que el oro, que hoy subió el 1,3 por ciento y se cambio al cierre del mercado londinense en 1.233,5 dólares la onza, acogieron el dinero que salía de las Bolsas después de publicarse las estadísticas estadounidenses.

Al tiempo que el euro se fortalecía frente al dólar por las menores perspectivas de crecimiento en los Estados Unidos y se aproximaba a 1,29 dólares, las principales bolsas europeas bajaban en torno al 2%: París (2,07%); Milán (2,05%); el índice Euro Stoxx 50 (1,97%); Fráncfort (1,8%), y Londres (1,73%).