Negociación colectiva

Los controladores votan hoy si apoyan el acuerdo con AENA

Los controladores aéreos deciden hoy en asamblea si apoyan el acuerdo de mínimos que los representantes del sindicato mayoritario USCA cerraron la semana pasada con AENA y que supone refrendar un recorte salarial del 40%.

Los controladores aéreos votan hoy en asamblea el principio de acuerdo firmado con AENA el pasado viernes con el que el sindicato USCA, que agrupa al 95% de los 2.400 controladores del ente público, y la compañía sellaron la paz tras más de seis meses de negociaciones.

El sindicato se acoge, así, al plazo de siete días previsto para que sus afiliados den el visto bueno a un acuerdo que servirá de base para negociar a partir de septiembre el segundo convenio colectivo de los controladores. El resultado de las votaciones, que se celebrarán a lo largo de toda la jornada en los 49 centros de trabajo y dependencias de control, se conocerá a lo largo de la tarde, una vez se termine el recuento de las papeletas.

Cesión ante Fomento

El acuerdo se cerró después de que los controladores cedieran y aceptaran la jornada anual máxima impuesta por Fomento vía decreto (1.670 horas más 80 extraordinarias), si bien lograron que ésta se pueda adaptar a las necesidades de cada centro, oscilando entre las 1.200 y las 1.500 horas.

El sueldo medio, finalmente, también será el determinado por el departamento que dirige José Blanco, de 200.000 euros anuales, es decir, un 40% menos de lo que venían percibiendo en los últimos años los controladores. En todo caso, la retribución se ajustará en proporción a las horas reales trabajadas, tomando como referencia el tope máximo anual.

Si un centro necesitara más horas de trabajo de las previstas inicialmente, empresa y sindicato pactarán la forma de atenderlas, dando prioridad a trabajadores que se presenten voluntarios.

En principio, y según lo pactado, los llamados servicios exprés (guardias no planificadas y de obligado cumplimiento) desaparecerán y se articulará un sistema de guardias localizadas que, junto a los turnos normales, servirá para atender posibles situaciones imprevistas.

En el caso de las incidencias que se puedan prever con hasta 48 horas de antelación, las necesidades se cubrirán de forma voluntaria, con la limitación de dos servicios al mes y sin superar las 80 horas extraordinarias previstas al año.

Razones para el sí y para el no

En principio, todo hace pensar que los controladores darán su apoyo al acuerdo de mínimos que, la semana pasada, firmaron los representantes del sindicato USCA con los responsables de AENA. Sin embargo, entre los trabajadores también hay quien es partidario de rechazar el acuerdo. En un artículo de esta misma semana, el secretario de la Asociación Profesional de Controladores Aéreos de España (Apcae), Jorge Ontiveros, señala que, en apoyo de la tesis de un voto positivo, se encuentran "el desgaste moral sufrido y el cansancio psíquico" acumulado por los trabajadores en los últimos meses, que aconsejan una "tregua". "Dependiendo del escenario, más vale una mala paz que una buena guerra", afirma. Sin embargo, recuerda también que los partidarios del no pueden argumentar que el acuerdo es prácticamente "un copia y pega" de los decretos de Fomento y que éstos han sido recurridos ante instancias judiciales, con lo que votar sí puede perjudicar los procesos abiertos.