El crecimiento es aún irregular

BCE: los datos de la zona euro en el tercer trimestre son mejores de lo esperado

La economía de la zona euro se fortaleció en el segundo trimestre, al tiempo que los datos disponibles del tercer trimestre están siendo mejores de lo esperado, señala el Banco Central Europeo (BCE) en el editorial del boletín mensual de agosto.

El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet
El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet

El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo las previsiones de crecimiento económico para 2010 y revisó a la baja las de desempleo para este año y 2011. Según los resultados de una encuesta a profesionales, publicada hoy en el boletín mensual de agosto de la entidad, la economía de la zona del euro crecerá un 1,1% en 2010 y un 1,4% en 2011.

El BCE advierte de que se mantiene "el nivel de incertidumbre" para los pronósticos de crecimiento en los próximos dos años. Algunos de los profesionales encuestados respondieron que "la adopción de planes de consolidación fiscal, un consumo privado e inversiones públicas más débiles y tensiones financieras agudas, en particular los fuertes estándares de crédito, son riesgos a la baja para el crecimiento".

Al mismo tiempo, perciben los efectos positivos de la depreciación del euro como el principal factor al alza para el crecimiento.

"Los datos económicos y los indicadores procedentes de las encuestas disponibles sugieren un fortalecimiento de la actividad económica en el segundo trimestre de 2010, y los datos de que se dispone relativos al tercer trimestre son mejores de lo esperado", considera el BCE en el editorial del boletín.

Revisión a la baja de las expectativas de desempleo

La encuesta a profesionales también revela una revisión a la baja de las expectativas de desempleo de dos décimas hasta el 10,1% para 2010 y de una décima hasta el 10,2% para 2011. Los expertos prevén que el desempleo alcanzará el 9,8% de la población activa en 2012.

El BCE apostilló que son de naturaleza temporal "todas las medidas no convencionales adoptadas durante el período de agudas tensiones en los mercados financieros, denominadas «de apoyo reforzado al crédito», y el programa para los mercados de valores (compra de deuda pública)".