Salarios

La partida de los sueldos en el PIB desciende por primera vez en 2009

La CEOE prevé una caída del coste laboral unitario del 0,3% a finales de año

La partida absoluta de los salarios y los beneficios empresariales en la formación de la riqueza nacional no ha hecho más que incrementarse en los últimos quince años. Pero la grave crisis económica que se ha llevado por delante más de dos millones de empleos también ha dado al traste con esta trayectoria ascendente de las retribuciones y los resultados de las empresas.

Por primera vez desde 1995, ambas variables descendieron el pasado año. La remuneración de los asalariados fue la que experimentó una mayor caída, del 3,1% en el ejercicio, hasta los 511.145 millones de euros, mientras los beneficios de las empresas se aminoraron un 1%, hasta los 463.150 millones. Esta diferencia ha hecho que el peso de las rentas retributivas haya descendido un punto, mientras que el de los beneficios de las compañías se mantiene. Estas dos variables habían cerrado 2008 con incrementos superiores al 5%.

La fuerte destrucción de empleo, que no ha sido compensada con las ganancias de productividad, se perfila como la principal causa de estos descensos en las retribuciones y las ganancias empresariales.

Aunque, dicho todo esto, en la composición del crecimiento, la variable más dañada por la crisis ha sido la de los impuestos, que desde 2008, con el inicio de la desaceleración, viene registrando unas contracciones del 14,6% en dicho ejercicio y del 17,8% en 2009.

En este sentido, otro de los indicadores que previsiblemente invertirá su trayectoria por el efecto de la crisis es el de los costes laborales. Tras varios años creciendo en tasas cercanas o superiores al 4%, en el primer trimestre del año su avance se desaceleró hasta el 1%.

Si bien, el freno de estos costes se comportó de forma desigual, según los distintos sectores económicos. La construcción, que fue la actividad donde más aumentaron los costes laborales en 2009, a comienzos de este año fue el sector que registró un menor crecimiento (0,7%). Y lo mismo ocurrió con la industria, que el pasado año terminó con el menor incremento del coste laboral y, sin embargo, en el primer trimestre de 2010 es donde más ha crecido.

Es más, la patronal CEOE prevé que el coste laboral unitario descienda un 0,3% a final de año, "debido a que la remuneración por asalariado se desacelerará con más intensidad que la productividad por trabajador".

De confirmarse esta estimación empresarial, sería la primera disminución de este indicador desde 1994, cuando la anterior crisis de calado de la economía española propició una caída del 0,5% de los costes laborales unitarios.

Otro de los efectos más claros de la crisis se ha producido sobre la negociación colectiva. Junto a la clara moderación salarial, se está registrando un evidente aumento de la jornada media pactada. Así, junto a la contención retributiva, el incremento del número de horas trabajadas contribuyen a mejorar la productividad. También en este capítulo se invierte la tendencia, en este caso decreciente, y la jornada media pactada hasta julio es la mayor de la década, al ascender a 1.763 horas al año. Esta cantidad se eleva a 1.769 horas en el caso de los convenios de empresa revisados.