Robert Dudley

El conciliador de Misisipí

Este ingeniero químico ha dedicado su vida al sector petrolero. Una vasta experiencia que lo lleva a consejero delegado de BP, la pieza clave para acabar con la pesadilla del Golfo.

El conciliador de Misisipí
El conciliador de Misisipí

British Petroleum (BP) ya es consciente de la grave crisis de imagen que afronta la empresa. Su reputación, el principal activo intangible de una marca y el más difícil de construir, está ahora por los suelos. Por eso, la compañía ha tirado de manual y ha decidido colocar al estadounidense Robert Dudley, de 54 años, como consejero delegado y, por tanto, responsable de terminar con la negra pesadilla que atormenta a los vecinos del Golfo de México, frente a las costas de Nueva Orleans, desde hace más de tres meses.

Su fichaje no es casual. Dudley nació en Nueva York y creció en Hattiesburg, Misisipí. Así que el escenario de la mayor catástrofe medioambiental, según estudios, no le es ajena. La problemática se convierte ahora en un gran reto personal. "Crecí nadando y pescando frente a las costas del Golfo", dijo el alto cargo el pasado 27 de julio.

Tras el anuncio de BP de que sustituía al muy criticado Tony Hayward, Bob (como se le conoce en la industria) apeló a un cambio cultural en la empresa y aseguró a los ciudadanos de la región que su compromiso no se verá disminuido en la contención de la fuga del pozo Deepwater Horizon, que explotó el pasado 20 de abril. Una táctica que también pretende restablecer la confianza de los inversores.

Su arduo trabajo ha comenzado, pese a que su nombramiento se hace efectivo el 1 de octubre. Tras los intentos fallidos, la empresa ha iniciado esta semana las labores para taponar el pozo mediante un nuevo procedimiento: static kill o eliminación estática. Una técnica que inyecta lodo pesado y cemento en la cimentación de la plataforma. No es la única actuación. La compañía venderá activos minoritarios en Centroamérica, Asia o Alaska por un valor de 30.000 millones de dólares para cubrir el coste del vertido y las indemnizaciones. Un objetivo que empieza a materializarse. Esta semana Bob viajó a Rusia para negociar con los socios de su filial TNK-BP la venta de sus activos en Venezuela. Anteriormente, se había anunciado la venta de su sociedad participada en Colombia a una empresa canadiense.

"No subestimo la naturaleza de la tarea que nos espera, pero las finanzas de la compañía son robustas, tiene un envidiable portafolio de activos y un grupo de profesionales que se encuentran entre los mejores de la industria", ha dicho Dudley. Es un hombre con experiencia y capacidad de acción, según el sector. Su trayectoria profesional la ha desarrollado en la industria petrolera, la mayor parte en BP. Este licenciado en Ingeniería Química por la Universidad de Illinois, casado y con dos hijos, ha ocupado varios puestos comerciales y de ingeniería en EE UU y Reino Unido.

Entró en 1979 a la petrolera estadounidense Amoco Corporation, para quien trabajó hasta su fusión con BP en 1998. En la nueva compañía fue responsable de los proyectos de energía solar y eólica. Después, vicepresidente a cargo de las empresas de BP en Rusia, el Caspio, Angola, Argelia y Egipto. Cuatro años más tarde, preside la filial rusa del grupo, TNK-BP, cargo que tuvo que abandonar en 2008 tras un pulso con los socios rusos por el control de la petrolera.

Este actual miembro del consejo de directores, es el mejor candidato para sustituir al Hayward, según el consejo de directores. "Somos muy afortunados de tener un sucesor de la talla de Bob Dudley que ha pasado su vida laboral en la industria petrolera y que ha demostrado ser un operador fuerte en circunstancias difíciles", ha resaltado el presidente de BP Carl Henric Svanberg.

El tono conciliador de Dudley, según la empresa, ha servido para enviar un mensaje de mayor compromiso y responsabilidad social. Una habilidad poco practicada por su antecesor Hayward. "Lo que he visto fue doloroso y chocante. Las imágenes son perturbadoras en televisión, pero cuando uno ve las cosas en el lugar se convierten en algo personal", dijo Bob tras una visita por las costas de Luisiana.

Esa es su principal apuesta: dar la cara. Una de las medidas clave que sugieren los manuales de comunicación de crisis en casos como este. Dudley ha reconocido que la empresa ha fallado, se ha identificado con el desastre y sus víctimas y ha asumido el papel de reconstructor de los daños, tangibles e intangibles, ocasionados por BP.