EDITORIAL

Rigor fiscal para crecer más

El Banco de España adelantó el viernes que en el segundo trimestre el PIB creció un 0,2% y reduce la caída interanual al 0,2%. Sin embargo, esta mejora se debe a aspectos coyunturales, como el adelanto de compras por el fin de las ayudas a los automóviles o la subida del IVA. El impulso de la demanda interna puede perder fuelle en el tercer trimestre, dejando en evidencia la recuperación. Tanto el Banco de España ayer como el Banco Central Europeo el jueves recordaron que las bases del crecimiento se recomponen más con rigor fiscal que con estímulos de gasto, y exigieron un esfuerzo adicional en tal materia.

España ha hecho un severo recorte de gasto público y empieza a recuperar el tono en la recaudación de los impuestos. Pero quizá no sea suficiente para cuadrar ese rigor fiscal ineludible del que hablan las autoridades monetarias. Por ello la elaboración del presupuesto de 2011, de la que no sabemos otra cosa que un techo de gasto indicativo, es determinante para consolidar la recuperación, aunque se produzca de forma más lenta. Además, España sigue teniendo un problema muy serio de costes, y cuanto más lo aplace, peor. El Banco de España dio el viernes algunas pistas: llevar al sector privado la política salarial de los funcionarios, que no es ni más ni menos que recortar los sueldos un 5%.