El derrame de crudo es, oficialmente, el mayor de la historia

BP vende activos en Colombia por valor de 1.400 millones

BP está acelerando la venta de activos para hacer frente a los costes del vertido del Golfo de México. Ayer, la petrolera informó que había cedido el control de sus explotaciones en Colombia a cambio de 1.900 millones de dólares (1.400 millones de euros).

La petrolera ha acordado vender sus activos en Colombia a Ecopetrol, la compañía nacional del país, y a la canadiense Talisman Energy por 1.900 millones de dólares. La empresa estatal se hará con el 51% de los derechos de producción, explotación y transporte de esta adquisición, mientras que Talisman será su socia para el resto. Con ello BP renuncia a un activo que le proporciona 25.000 barriles de crudo y gas al día, pero suma liquidez a la caja para hacer frente a los costes del vertido en el Golfo de México.

De momento, la petrolera británica ya ha vendido otros activos en EE UU, Canadá y Egipto por valor de 7.000 millones de dólares y según dijo su presidente, Carl-Henric Svanberg, la semana pasada, se van a triplicar las ventas sobre lo estimado en un principio con el objetivo de poder disponer de 30.000 millones de dólares.

BP va a necesitar mucho capital para hacer frente a sus obligaciones judiciales en EE UU porque, además del fondo de 20.000 millones de dólares que le ha obligado a poner en marcha el Gobierno de Barack Obama para hacer frente a las indemnizaciones, se enfrenta a los costes que se derivan de las multas a las que tendrá que hacer frente por el vertido en el mar más grande de la historia. Así lo acaba de decretar el panel de expertos a cargo de analizar este accidente nombrado por la Casa Blanca. Los cálculos de este panel revelan que desde que el 20 de abril se produjo el accidente de la plataforma Deepwater Horizon, se han vertido al mar un total de 4,1 millones de barriles.

Es una cantidad mayor que la que se vertió en 1979 en la bahía de Campeche (México) tras el accidente del pozo Ixtoc-1. Con todo, el peor vertido fue provocado, y no accidental como el de BP, y se registró en 1991, durante la primera guerra en Irak, cuando las fuerzas de Sadam Hussein sabotearon sus propios pozos.

Estimación de multas

El cálculo de este panel es muy relevante porque las multas que tendrá que pagar BP dependen de cuántos barriles se hayan vertido. El mínimo a pagar sería 1.100 dólares por barril y el máximo 4.300 dólares si se establece que hubo una manifiesta negligencia por parte de la empresa, una teoría que forma parte de las actuales investigaciones en sede parlamentaria, pues se tienen evidencias de que BP intentó ahorrar costes con medidas que en última instancia precipitaron el fatal desenlace del 20 de abril.

En el caso de que no se pruebe esta negligencia, y con los últimos datos, la factura a pagar en concepto de multa sería de 4.500 millones de dólares. En caso de que se verificara el peor escenario, la cuantía superaría los 17.000 millones.

Segundo intento para cerrar el pozo

Problemas técnicos impidieron el lunes a los ingenieros de BP comenzar las operaciones de sellado permanente del accidentado pozo Macondo, como estaba previsto. Algunas fisuras en las válvulas de la campana de contención temporal instalada hace tres semanas tuvieron que ser arregladas y ayer se confiaba con poder comenzar a primeras horas de la noche con las operaciones de cierre definitivo.

El martes por la mañana las fisuras fueron arregladas y BP tenía planes de intentar de nuevo poner el marcha el llamado static kill, una operación por la que se va a inyectar en el pozo un barro muy denso y después cemento para cerrar para siempre este pozo. El ex almirante del servicio de guardacostas, Thad Allen, el hombre que ha supervisado en nombre del Gobierno las labores de contención del vertido, dijo ayer que, aunque era optimista, es posible que la operación no se salde con un éxito inmediato y sea necesario terminar de construir los pozos aliviaderos para acometerla. El primero de estos pozos (se están haciendo dos) está previsto que se termine el 15 de agosto.

Pese a que la solución permanente se puede dilatar, la temporal está siendo muy efectiva y la campana de contención y recogida instalada a principios de julio ha permitido que el pozo no haya vertido crudo al mar 87 días después del accidente.