Mediante un procedimiento llamado static kill

BP inicia el cierre definitivo del pozo del Golfo de México

La petrolera BP comenzó ayer las primeras maniobras para cerrar de forma definitiva el pozo siniestrado el pasado 20 de abril, y que ha provocado una de las mayores catástrofes ecológicas en EE UU. Los técnicos de la petrolera y las autoridades mostraron su optimismo ante la posibilidad de poder sellar el pozo mediante un procedimiento llamado static kill con el que se pretende inyectar barro y, posteriormente -si la presión es buena-, cemento en el pozo.

Este segundo intento de cierre definitivo en el que se ha estado trabajando desde hace semanas llega 100 días después del inicio de una catástrofe que ha dado lugar a un vertido al mar de más de 60.000 barriles diarios de crudo. A mediados de julio, una campana de contención y recogida temporal permitió un cierto alivio al detenerse el torrente de crudo.

El fin definitivo de esta pesadilla, cuyos efectos sobre la vida marina y la cadena alimentaria tardarán un tiempo en conocerse, no está previsto que se pueda declarar hasta fin de agosto, cuando se acabe la obra de un pozo "aliviadero".