Reconoce su situación de insolvencia

La constructora Bruesa entra en procedimiento preconcursal

La constructora Bruesa, con un negocio superior a los 500 millones de euros anuales, se ha acogido al punto 5.3 de la Ley Concursal. Dispone de tres meses para negociar convenio anticipado de acreedores y tratar de evitar concurso.

La constructora Bruesa entra en procedimiento preconcursal
La constructora Bruesa entra en procedimiento preconcursal

La constructora Bruesa, constituida en Guipúzcoa en el año 1979, se ha acogido al punto 5.3 de la Ley Concursal. La medida supone que la compañía ha reconocido su situación de insolvencia y que dispone ahora de tres meses, ampliables a cuatro, para tratar de negociar un convenio anticipado de acreedores. Este diario trató a lo largo de todo el día de ayer de que la compañía ampliara esta información, sin que fuera posible.

La empresa solicitó en un juzgado mercantil su entrada en situación preconcursal el 23 de julio, indican en Aepic, la asociación de impagados de la construcción. La asociación, que representa a algunos de los acreedores de Bruesa, teme que si la compañía no alcanza un convenio anticipado de acreedores vaya a concurso de acreedores y posteriormente a liquidación. Desde el despacho Gesico, que representa a 18 acreedores de Bruesa a los que adeuda cuatro millones, se explica que la caída "del negocio inmobiliario primero y la ausencia de obra civil para constructoras de tamaño medio" ha precipitado la situación en la que se encuentra la compañía.

Bruesa, presidida por Jacobo Roa, alcanzó en 2008, último ejercicio presentado en el Registro Mercantil, una cifra de negocios de 514 millones de euros y un beneficio de 2,1 millones. Al cierre de ese ejercicio la compañía, según el informe de gestión consolidado, tenía contratada una cartera de pedidos para 2009 por valor de 925,8 millones de euros. La plantilla del grupo estaba compuesta por 1.107 empleados (350 con contratos indefinidos y 757 con contratos eventuales).

De los 514 millones de euros ingresados por Bruesa en 2008 el 33% correspondió a ingeniería civil (172 millones) y el resto a actividad inmobiliaria. El grupo ingresó 191,6 millones por edificación residencial y 132 millones por edificación no residencial.

La compañía finalizó el ejercicio de 2008 con una deuda de 453 millones de los que algo menos de 70 millones correspondía a entidades financieras. La deuda con proveedores, al cierre de 2008, ascendía a 262,7 millones.

Bruesa destaca como obras más significativas realizadas en sus últimos ejercicios tramos de autovías; viviendas construidas en el paseo marítimo de Ibiza; el hospital de Aracena en Huelva; dos complejos universitarios en Libia, una carretera en Marruecos y 492 viviendas para el Gobierno de Gibraltar. También ha sido contratada para ejecutar obras del AVE.

Bruesa tiene su sede fiscal en San Sebastián y oficinas centrales en Madrid (ocupa un edificio de nueve plantas en la calle Suero de Quiñones, sobre el que firmó un contrato de alquiler en 2007 por una duración de 10 años y con un coste anual de 975.000 euros).

Grupos en concurso

El caso de Bruesa recuerda al de otras constructoras españolas de tamaño medio que se encuentran en una delicada situación. Grupos como Ploder, Seop, Teconsa o Begar, en concurso de acreedores, realizaban una actividad similar a la de Bruesa.

En su informe de gestión correspondiente a 2008 Bruesa explicaba que para los próximos años pretendía "limitar la edificación residencial" y fomentar "el cliente público frente al privado" y "potenciar la obra civil". Al igual que otras constructoras de su tamaño Bruesa trató de enmendar su apuesta anterior por el sector inmobiliario potenciando su actividad en obra civil, principalmente obra pública. Pero la crisis financiera y el recorte presupuestario dificultan ahora la supervivencia de numerosas constructoras de tamaño medio.

Afectados se encierran en Sevilla

Un grupo de trabajadores de subcontratas que participan en la construcción de 210 viviendas de protección oficial, encargada a una UTE formada por Bruesa y Emvisesa (Empresa Municipal de la Vivienda de Sevilla), se encerraron ayer en el lugar de la obra como medida de protesta. La obra está situada en el Polígono Aeropuerto de Sevilla. "Llevaban varios meses con retrasos en los cobros y amenazaron con retrasar la obra en su momento. La obra está prácticamente terminada, ya que incluso se estaban realizando trabajos de pulido y abrillantado de los suelos", explican en Aepic, la asociación de impagados de la construcción. "Me deben más de 40.000 euros", contó ayer a este diario el dueño de una de las empresas subcontratadas a través del teléfono. "Me voy a encadenar y me llevo por delante lo que haga falta", advirtió, asegurando que hipotecó sus propiedades para poder participar en esa obra. Aproximadamente hay unas 10 empresas, de las cerca de 20 subcontratas que trabajan en el polígono de Sevilla encerradas.