Hace falta reformas estructurales

Díaz Ferrán cree que los test a la banca son insuficientes para tranquilizar a los mercados

El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, consideró hoy que las pruebas de solvencia a la banca han transmitido "cierta confianza", pero advirtió de que "no será suficiente" para tranquilizar totalmente a los mercados.

En declaraciones a Efe, el líder de la patronal explicó que la fórmula para que los mercados recuperen la confianza en la economía española es seguir adelante con las reformas estructurales necesarias y acometerlas "con decisión".

En cualquier caso, a juicio de Díaz Ferrán, las pruebas de solvencia a la que se han sometido 91 entidades europeas, de ellas 27 españolas, es un buen ejercicio de transparencia, que ha aportado "cierta confianza" tal y como reflejó ayer el avance de la Bolsa o la bajada de la prima de riesgo de España.

Por primera vez desde mayo, el diferencial de la deuda española y la alemana quedó ayer por debajo de los 150 puntos básicos.

Díaz Ferrán elogió además los resultados obtenidos por la banca española y dijo que "por más que (algunos) quieran quitarle importancia", es una buena noticia que las entidades mantengan su solvencia incluso en situaciones de máxima dificultad.

Las pruebas de solvencia miden la capacidad de las entidades ante un agravamiento de la crisis y simula la hipótesis de cómo resistirían si la economía cayera el 2,6% en el acumulado de 2010 y 2011, y el paro subiera hasta el 21,6%.

No obstante, el máximo representante de los empresarios argumenta que para que el crédito fluya hace falta además un plan de austeridad sostenible de las administraciones públicas, que contemple también la reducción de deuda soberana, para que la financiación llegue a empresas y familias.

Todo ello, subraya, junto a reformas como la de la justicia, la energía o la laboral, que debe ser "más profunda" que la que recoge el decreto, insiste.

También recuerda en opinión de CEOE, una buena fórmula de reducir el déficit y ganar confianza es acabar con las subvenciones de empresas públicas, privatizar las televisiones autonómicas deficitarias, disminuir el número de ayuntamientos o cerrar diputaciones, y especialmente no subir impuestos.