TRIBUNA

La subida del IVA

Quizás no recuerda cuánto pagó por su desodorante o cuál es el precio de la lata de conservas que compra habitualmente, o del paquete de arroz que utilizó en su última paella.

Seguramente es uno de los millones de consumidores que no tiene en su cabeza el precio unitario de los productos de consumo frecuente que utiliza en su vida diaria, y que normalmente adquiere en hipermercados, supermercados. Son productos cuyo precio de venta al público (PVP) puede estar en el rango de uno a diez euros y que, en ocasiones, sufren alteraciones en el precio cada vez que usted va a la tienda, ya sea por ajustes en el lineal o por promociones.

La subida del IVA de 0 a 2%, desde el pasado 1 de julio, ha repercutido en los PVP de estos artículos, que suelen conformar la cesta de la compra, con un incremento que oscila de cero a veinte céntimos por unidad.

La cuestión es que es muy difícil recordar, cuando se está frente al lineal, si el producto ha incrementado o no esos céntimos respecto a la última vez que fue comprado. Seguramente, somos muchos los que no lo sabemos.

Sin embargo, en los últimos meses, este aumento del IVA ha sido el tema de debate en la gran distribución. Unos porque no lo repercutirán al consumidor final, otros porque sí lo harán y otros porque dependerán de los ahorros de costes que generen en otras áreas: todos han estado posicionándose con un foco publicitario frente al consumidor. Y también frente al fabricante, pero en este caso con un ojo puesto en la negociación de mejores condiciones comerciales.

La realidad final es que la mayoría de los directivos de la distribución ha declarado en encuestas que piensa repercutir la subida del IVA, porque saben que el consumidor no puede valorar de forma específica su impacto en lo que paga por lo que está comprando y porque el no hacerlo, tiene un impacto directo en su cuenta de resultados.

¿Y si, ya que tenemos que incrementar el IVA, que la gente lo tiene asumido y que además no conoce con precisión los PVP, en vez de poner nueve céntimos ponemos diez? Total, sólo es un céntimo… ¿Y si lo ponemos en todos los productos que vendemos? Puede ser sólo un 1 o un 2% más en facturación y en el margen bruto unitario. Sólo.

Si tienen ganas de entretenerse, vean lo que se factura en la gran distribución y hagan algunos números. Son los pequeños grandes números los que marcan las diferencias.

Julián Sánchez. Director gerente de Metafase