COLUMNA

Ya lo sabíamos

Escribo esta nota unos minutos más tarde de conocer los resultados del test de estrés. Rodeado de compañeros que, al igual que yo, se sorprenden de la exactitud de las filtraciones. En los últimos días hemos escuchado a varios responsables de economía de países europeos afirmando que sus entidades estaban bien. En el caso de las entidades españolas, algún medio ya había adelantado la mayoría de los resultados por la mañana. Sobre la metodología empleada, algo similar. De hecho, más de media hora antes teníamos la confirmación oficial de los supuestos empleados para hacer la prueba. Sí, ya sabíamos los datos.

Siete de 91 entidades financieras lo fallan. Cuatro grupos de cajas españolas y Cajasur. No teman: estamos hablando de un déficit de capital de 2.000 millones de euros. Aunque es cierto que todas las entidades financieras españolas se habían analizado, lo que en estadística aumenta el porcentaje de riesgo. Los bancos españoles en general con buenos resultados en términos de capital. El resto de las entidades que han fallado son una entidad griega y otra alemana, el intervenido Hypo Real Estate. En conjunto, un déficit de capital en las entidades analizadas de 3.500 millones de euros. Respiremos tranquilos.

Las Bolsas (norteamericanas, las únicas en negociación en el momento de conocerse los resultados) no han reaccionado inicialmente ante los datos. Pero luego, se han visto oscilaciones al alza y a la baja, aunque todo apuntaba a que acabarían con subidas. La moneda europea se movía en un rango de 1.283 y 1.288 dólares. Vamos a quedarnos con la idea de que el mercado ya había descontado buena parte de los resultados. Los mercados son así: descuentan el futuro. Y si tienen pistas sobre ese futuro, pues mucho mejor.

¿Qué no están tan convencidos de la bondad de los resultados? ¿Algo escépticos sobre alguna de sus hipótesis? Muchos hemos anticipado que lo importante no es el resultado como los supuestos sobre los que obtiene.

Veamos. Las pruebas de resistencia se han apoyado en dos potenciales escenarios, el más probable y uno considerado adverso. El primero, el más probable, incorpora además algunos elementos de tensión (descenso de mercados y/o deterioro de los márgenes). En el más adverso, se parte de un fuerte deterioro económico (2,6 puntos acumulados de caída de la economía española entre 2010/2011) y caídas en la valoración de los activos. Por ejemplo, siguiendo con España, se ha asumido un descenso de los precios de la vivienda del 28 % y hasta un 61 % en la caída de los precios del suelo. En este último escenario, el más adverso, se recogen pérdidas potenciales de hasta 207.000 millones de euros para las entidades españolas, un 7,3 % del conjunto de su cartera. En total, 173.600 millones de euros de la cartera crediticia (81% cajas) y el resto en la cartera de valores. ¿Cómo cubrir estas pérdidas? El objetivo del test es que la entidad mantenga un ratio de capital Tier 1 superior al 6 %. Según el resultado del análisis, las provisiones acumuladas por las entidades españolas pueden absorber el 34% del deterioro anterior. Más del 48% de esta potencial pérdida sería asumida por los recursos de las entidades en el periodo, incluidas las plusvalías. El capital actual (9,5% Tier 1) absorbería el resto, llegando al resultado definitivo (7,7% a finales de 2011).

"Los resultados del test de estrés son fundamentales para recuperar la confianza del mercado; la prueba muestra la resistencia del sistema financiero europeo"; son dos afirmaciones de la Comisión Europea que acompañan los resultados del test. Sin embargo, seguro que algunos analistas matizarán un tanto algunos supuestos utilizados en el análisis. Por ejemplo, donde más hincapié pueden hacer es precisamente en el tratamiento de la cartera de deuda pública Partiendo de que se considera fuera de discusión que un país pueda hacer default, sólo se han hecho simulaciones sobre la cartera de trading de las entidades y no sobre las de vencimiento. Y los haircuts que se han tomado han sido bastante moderados (desde el 23% de Grecia hasta el 4,7% en Alemania, con el 12,3 % en el caso de la deuda española), considerando subidas de 2 puntos promedio en deuda a 5 años en dos años desde niveles de finales de 2009 (2,7%, realmente bajos desde una perspectiva histórica). ¿Y la crisis de deuda soberana? Pues no parece realmente que se considere como tal. ¡Cosas de los mercados!

Decía un consejero del BCE el viernes que los resultados del test de estrés serían positivos para todos, desde las autoridades, inversores y para calmar los mercados. Yo siempre he pensado que la transparencia es fundamental para luchar contra la crisis de confianza. Y salvo la matización sobre la deuda pública, el resto del análisis me parece impecable. Pero, también es cierto, que la confianza no es suficiente para normalizar el mercado. Los supuestos en si son ciertamente duros, muchos de ellos más reales que ficticios aunque sean del escenario adverso. La situación sigue siendo muy complicada, desde el punto de vista económico y financiero. Elevada deuda en los agentes económicos que debe ser absorbida. La restricción de crédito viene para quedarse durante mucho tiempo. Y nos falta demanda final, a nivel mundial. La volatilidad en los mercados seguirá siendo una consecuencia de la falta de liquidez y desconfianza del inversor final. Como vimos en Estados Unidos, la publicación de una prueba de este tipo permitió una recuperación de los mercados partiendo de una situación casi imposible a nivel financiero y económico. Ahora la situación es sólo muy difícil.

José Luis Martínez Campuzano. Estratega de Citi en España