Las bajas se cubren con empleados externos

El Prat recobra la normalidad, en una jornada sin retrasos ni cancelaciones

El aeropuerto de El Prat (Barcelona) ha recobrado hoy la normalidad tras las incidencias de los últimos días al cubrirse la baja de ocho controladores aéreos con trabajadores externos, por lo que no se han producido retrasos significativos ni cancelaciones de vuelos.

Fuentes de Aena han explicado a Efe que sólo dos puestos de controladores no han podido ser cubiertos en el Centro de Control de Tráfico Aéreo de Gavá (Barcelona), por lo que el tráfico aéreo del aeródromo barcelonés no se ha visto afectado como ayer, cuando coincidió la huelga de controladores franceses con las 27 bajas del centro de control.

El aeropuerto sufrió ayer retrasos en 69 vuelos y la cancelación de otros 26, además de registrarse cancelaciones en los aeródromos de Girona y Reus (Tarragona), después de varias jornadas de alto absentismo por parte de los controladores de El Prat.

El pasado domingo, Aena señaló que un 46% de los controladores que tenían servicio no acudieron a su puesto de trabajo -la mayoría por causas médicas-, por lo que consideró que "la acumulación de bajas tiene el evidente objetivo de entorpecer el tráfico aéreo".

Aena acusa al colectivo de controladores de utilizar las bajas como medida de presión sobre la empresa durante el proceso de negociación del convenio colectivo.

Por su parte, el sindicato mayoritario del colectivo de controladores aéreos, USCA, ha señalado que las bajas médicas de trabajadores están médicamente justificadas y son fruto de la mala organización de sus turnos que, si no mejora, traerá un "verano complicado".

El ministro de Fomento, José Blanco, ha terciado en el conflicto entre las partes al señalar hoy que llevará mañana al Consejo de Ministros un Decreto de Certificación del Nuevo Personal de Servicios de Navegación Aérea para su aprobación.

El nuevo decreto supone que se puedan privatizar los servicios de navegación de los aeropuertos y que se de la posibilidad de que cualquier empresa europea cualificada pueda trabajar en las torres de control y centro de control de los aeropuertos.