Industria Nacional

¿Deportivos 'made in Spain'?, por supuesto

Si cree que Seat es la única marca nacional de automóviles, se equivoca. Varios emprendedores tratan de abrirse camino

GTA Spano
GTA Spano

En un momento en que gracias a Fernando Alonso se habla de automovilismo en cualquier bar, España sigue siendo un país sin marcas automovilísticas propias. No obstante, en los últimos años varios entusiastas emprendedores han puesto en marcha proyectos para fabricar automóviles en España. En principio podría parecer que fabricar un deportivo es más complicado que un coche barato y popular, pero no es así. Las inversiones que requiere el desarrollo, producción, distribución y promoción de un automóvil de gran serie son multimillonarias. En cambio, un coche deportivo artesanal puede ser creado y fabricado por un pequeño equipo de técnicos, y empleando motores y gran parte de componentes que ya están en el mercado.

Por concepto, el Spano fabricado por GTA Motor está muy en línea con los deportivos italianos con motor central. El corazón es un V10 de origen Dodge Viper pero con compresor que rinde 820 caballos, unido a una caja de cambios que puede tener uso manual o secuencial. La potencia se transmite a las ruedas traseras por medio de un control de tracción puesto a punto por GTA que permite alcanzar los 100 km/h en 2,9 segundos y superar los 350 km/h.

La carrocería, de fibra de carbono, tiene varias patentes, como un parabrisas panorámico que se oscurece mediante cristal líquido en el interior del laminado hasta su total opacidad. Otra innovación es un chasis en fibra de carbono con uniones patentadas de titanio. El artífice de este proyecto es Domingo Ochoa, vinculado al mundo de la competición y fabricante de monoplazas.

Con el primer prototipo terminado -con un coste superior a los dos millones y medio de euros- y con el proyecto industrial definido -100 unidades con un precio de unos 600.000 euros, homologación mundial y potenciales importadores contactados-, el GTA se presentó en público en febrero de 2009. Tras buscar sin éxito financiación pública, GTA inició la búsqueda de crédito en el extranjero y ya la ha encontrado. Ahora falta por decidir el lugar donde se instalará la factoría, pero todo está listo para que los primeros Spano se entreguen en 2011. Hay pedidos en firme de clientes que han visitado la fábrica del prototipo en Valencia, han probado el coche y han elegido incluso algunas especificaciones.

En Cataluña, la región de España con más tradición automovilística, se fabrican tanto el Tramontana como el Aspid. El primero es un deportivo poco convencional, que sus mismos constructores definen como "una mezcla de monoplaza de F1 y de un caza de combate". Su construcción es muy similar a la de un monoplaza, con el bastidor de fibra de carbono y una mecánica Mercedes-Benz V12 biturbo. Se accede al interior levantando la cúpula, y en el interior hay dos plazas colocadas en tándem, una detrás de otra. El cliente conductor puede elegir entre dos modos de funcionamiento, con 550 o 720 CV. En ambos casos las prestaciones son excepcionales. Con impuestos cuesta algo más de 500.000 euros, y según fuentes de la compañía, ya han vendido varias unidades a clientes extranjeros.

Facilidad de conducción

El Aspid, fabricado en Reus (Tarragona) por IFR, es el fruto de la iniciativa de Ignacio Fernández. Estudió en España y después se fue a Inglaterra, donde se graduó en la primera promoción de Ingeniería en Motorsport and Design. Empezó a trabajar en Prodrive, y posteriormente estuvo en Mitsubishi. Su coche, el Aspid, es muy ligero y efectivo. Para ello se partió de una idea opuesta a la convencional: nada de fibra de carbono o grandes motores. Entre las innovaciones destaca el chasis de aluminio extruido Alexcom, que consigue un peso de 76 kilos con una resistencia a la torsión similar a la de un chasis de fibra de carbono, pero con un coste muy inferior. Otras patentes son el disco de freno doble, una suspensión realizada con tubo de aluminio ovalado con dos barras interiores, o el sistema electrónico Unidrive. Gran parte de sus mecanismos se manejan mediante una pantalla táctil. Su estética también es rompedora, con puertas que se abren hacia arriba.

Por su diseño, muchos los vinculan con los Caterham, los coches inspirados en el Lotus Seven de 1957. No obstante, por calidad y tecnología, el Aspid está en una categoría muy superior. La mecánica es el VTEC Honda de 2 litros. Este propulsor ha sido modificado para alcanzar 295 CV. La versión más potente del Aspid, el Supersport, lleva el mismo motor pero con un compresor adicional, con lo que alcanza 400 CV de potencia. El Aspid ha recibido unas críticas excelentes por parte de la prensa británica. Se vende en Reino Unido desde mediados de 2009, y es allí donde esperan vender su producción, a unos 100.000 euros por coche.

PEGASO. El sueño de la posguerra

En 1951 y en un país todavía devastado por la guerra nacía el Z-102, que en su momento fue el deportivo más rápido del mundo. Le debemos su nacimiento al ingeniero español Wilfredo Ricart, director de Enasa-Pegaso, constituida en 1946 para satisfacer la demanda de camiones en España. Ricart coincidió con Enzo Ferrari cuando ambos trabajaban en Alfa Romeo. El barcelonés era director de proyectos y a Enzo le molestaba que las opiniones de Ricart prevalecieran sobre las suyas. En sus memorias, el italiano recuerda lo que Ricart le contestó cuando le preguntó por qué llevaba zapatos con gruesas suelas de goma: "El cerebro de un ingeniero debe ir bien amortiguado". El primer Pegaso se presentó en el Salón de París de 1951, y en 1953 un Z-102 con motor de ocho cilindros registró 244 km/h. Su ingeniería era magnífica pero los materiales no tanto, y además les faltó desarrollo. Después de producir sólo 86 unidades, el programa de fabricación de automóviles fue cancelado en el año 1957.

MONDRAGâN AUTOMOCIâN. Coche eléctrico urbano

No todas los las iniciativas en marcha tienen como objetivo el desarrollo de coches deportivos. Mondragón Automoción presentó el pasado mes de junio su proyecto Coche eléctrico/movilidad sostenible. El prototipo ha sido concebido y desarrollado por diversas empresas integradas en el grupo Mondragón. Lo ha liderado Mondragón Automoción con la participación de los centros tecnológicos Edertek, Koniker y MTC. También con la Escuela Politécnica de Mondragón y de LKS Diara, que ha contado con la experiencia de Lotus Engineering en el proyecto. Su coche eléctrico de ciudad incorpora un motor de 45 kW, acelera de 0 a 50 km/h en cinco segundos, su velocidad máxima es de 105 km/h y la autonomía es de 80 km. Dentro de este interés por los nuevos sistemas de propulsión, Fagor Ederlan y Lotus Engineering han firmado un acuerdo identificando las claves de desarrollo de un ecomotor generador para su posterior fabricación.

ROADSTER. Comarth, un proyecto congelado

En 2000 se presentó el Comarth S1, un pequeño deportivo fabricado en Murcia y diseñado por José Antonio Martínez. Era un modelo pequeño y descapotable al estilo de coches similares fabricados en Inglaterra. El concepto no era nada nuevo; un biplaza compacto y muy ligero, con tracción trasera, que ofreciera prestaciones muy buenas con motores no demasiado potentes ni caros de mantener. Después se presentó el Xtamy de 2004, un biplaza con motor central de origen Ford (145 o 195 CV) y una estética muy mejorada. Parece ser que también se fabricó alguna unidad en Gran Bretaña, mediante franquicia. Hubo planes de desarrollo muy ambiciosos que incluían la entrada en competición, pero finalmente la producción de deportivos se detuvo tras fabricar poco más de una decena de unidades. Actualmente Comarth sigue funcionando como fabricante de vehículos eléctricos, y su propietario y fundador no renuncia a volver a fabricar un deportivo.