Dificultades con su proyecto estrella

Boeing no descarta más retrasos en la primera entrega de su nuevo 787

Las dificultades para Boeing con su proyecto estrella, el nuevo avión 787 Dreamliner, no parecen haber terminado. La aeronave acumula más de dos años de retraso sobre el calendario inicial y aún podría sumar una nueva demora.

Ayer, el fabricante aeronáutico estadounidense advirtió de que la primera entrega del aparato, que tiene a All Nippon Airways como cliente inaugural y que estaba prevista para finales de este año, podría aplazarse hasta las primeras semanas de 2011.

El anuncio se produjo el mismo día en el que el grupo presentó, como cada año, sus previsiones del sector aeronáutico para las próximas dos décadas. Y lo hizo revisando al alza sus estimaciones para la demanda de aviones hasta 2029.

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Así, el fabricante aeronáutico estadounidense prevé que las aerolíneas necesiten 30.900 nuevas aeronaves en los próximos 20 años, lo que supone un 6,5% más que las estimaciones que barajaba hace un año. La incorporación de estos aviones exigirá una inversión aproximada de 3,6 billones de dólares (2,79 billones de euros). El 44% de las nuevas adquisiciones servirá para renovar parte de los aviones actualmente en servicio y el resto sostendrá el crecimiento neto de la flota mundial.

Boeing justificó la revisión alza de sus previsiones en el hecho de que sus estimaciones del año pasado fueron excesivamente conservadoras. De hecho, ahora espera que el tráfico aéreo mundial crezca una 5,3% anual hasta 2029 y que el número de pasajeros se incremente a tasas del 4,2%.