La oferta acaba el viernes

Telefónica presiona a PT para lograr un acuerdo sobre Vivo esta semana

Telefónica no está dispuesta a que las negociaciones con Portugal Telecom para buscar una salida al conflicto con Vivo se eternicen. La fecha límite establecida por la española es el viernes; si para entonces no hay acuerdo, se tomarán otras medidas, dicen en la operadora. "Esto se termina el día 16", sentenció ayer César Alierta, presidente de Telefónica.

Telefónica presiona a PT para lograr un acuerdo sobre Vivo esta semana
Telefónica presiona a PT para lograr un acuerdo sobre Vivo esta semana

La primera oferta de Telefónica a Portugal Telecom por su 29,7% de la operadora brasileña de móvil Vivo se hizo el 6 de mayo a un precio de 5.700 millones de euros, con un plazo teórico de aceptación de un mes. La segunda propuesta, de 6.500 millones, se planteó el 1 de junio: PT tenía hasta el 30 de ese mes para decidirse sobre ella. El 29 de junio llegó la tercera proposición: 7.150 millones y la aceptación del consejo de la operadora portuguesa encima de la mesa de la española a más tardar el 2 de julio en caso de que la junta de PT aprobara la oferta de Telefónica.

Así sucedió, pero Portugal usó su poder de veto para invalidar la decisión de los accionistas. Telefónica no se amedrentó. Si había que negociar con los gestores de PT para convencer al Gobierno luso, eso haría, aunque también con un plazo. La nueva fecha límite: el 16 de este mes.

El periodo se cumple pasado mañana y, esta vez, Telefónica no tiene intención de ampliarlo. Desde Portugal han comenzado a llegar presiones para extender el vencimiento. PT no tiene ninguna prisa en llegar a un acuerdo que le suponga desprenderse de todo o de una parte de Vivo, así que considera que el tiempo rema a su favor.

La compañía portuguesa ha convocado a su consejo para mañana

TELEFÓNICA 7,39 -0,39%

Pero Telefónica no quiere esperar más. "Esto termina el 16", fue la respuesta ayer del presidente de la operadora, César Alierta, a la pregunta de si el plazo podría extenderse.

En un encuentro con periodistas, el ejecutivo dejó claro que no hay lugar para nuevas prolongaciones. "La oferta es impecable y fue aprobada por el 74% de los accionistas de Portugal Telecom", añadió, en referencia al porcentaje de adhesiones que se obtuvo en la junta, en un cálculo que descarta las abstenciones y sólo tiene en cuenta los votos a favor y en contra.

Un "matrimonio" de dos grupos

Telefónica, sin embargo, tiene un problema. Si Portugal Telecom quiere dilatar las conversaciones, ¿qué fuerza tiene la española para presionarla en busca de un acuerdo rápido? Alierta no fue del todo explícito, pero apuntó la dirección: "En la relación entre Telefónica y Portugal Telecom, somos dos socios, no pienso que tiene que interferir nadie más. El matrimonio se hizo entre PT y Telefónica, y ya está", señaló.

El presidente de la española no descartó hacer real la amenaza que ha planteado durante todo el proceso y acudir a los tribunales de arbitraje de Holanda para deshacer la sociedad que Telefónica y Portugal Telecom tienen en Brasil. En ese caso, el Gobierno portugués no podría intervenir en el proceso, cuyo objetivo es romper la empresa conjunta hispano-lusa y dar a cada una la parte proporcional de las acciones de Vivo -el 29,7% por compañía-.

Este escenario favorece a Telefónica, ya que la española, a diferencia de la portuguesa, tendría capacidad financiera suficiente para comprar el resto de las acciones de Vivo que cotiza en Bolsa y conseguir una posición de control.

Y ése es un movimiento que dejaría a PT como un socio minoritario y financiero en la teleco brasileña, justo lo que la lusa no quiere. En las negociaciones, lo que está planteando a Telefónica es conservar algo de capacidad de gestión en Vivo.

Como primer paso, Portugal Telecom ha convocado su consejo para mañana, según informa Bloomberg, con el objetivo de debatir las conversaciones con Telefónica.

La 'teleco' incide en su diversificación con una nueva unidad global de salud

La batalla por Vivo es la operación más importante que tiene Telefónica entre manos en estos momentos, pero no ha paralizado el resto de su actividad. Al margen de su estrategia de crecimiento con adquisiciones, la operadora sigue decidida a explorar todas las vías para conseguir las máximas fuentes posibles de ingresos y una de las más importantes es la diversificación.

Fruto de esta política es el nacimiento de una nueva unidad global de e-Health, salud digital, cuya creación anunció ayer el presidente de la operadora, César Alierta. Se trata de una unidad transversal, dependiente de Telefónica Empresas y dirigida por Juan Carlos López Vives. Cuenta con unas 100 personas y oficinas en todos los países donde está la compañía española.

El objetivo de Telefónica es sacar partido de las tecnologías de la información para crear productos y servicios que permitan mejorar la eficiencia de la sanidad, reducir costes y hacer más fácil la vida a los pacientes. La operadora ya ha desarrollado varios servicios de este tipo.