Soraya Sánchez. Campeona de Europa del peso gallo

"No gano dinero de ello, pero estoy viviendo mi sueño"

Empezó a boxear como un pasatiempo y acabó convirtiéndose en campeona de Europa. El boxeo no le ha permitido vivir exclusivamente del deporte, pero gracias a él ahora sabe que el día de mañana va a trabajar en lo que le gusta: "De preparadora o dentro del núcleo del deporte".

¿Cómo empezó en el boxeo?

Empecé con 14 o 15 años en plan hobby. Seguí entrenando y no paré hasta que decidimos pelear como amateur, haciendo 36 combates. Ya en 2007 di el salto a profesional.

¿Cuál es la mayor dificultad que se ha encontrado?

Es muy difícil compaginar tu labor diaria y luego estar entrenada para pelear. Es muy duro levantarse a las siete de la mañana, trabajar todo el día e ir a entrenar durante tres horas. Ahora tengo un empleo aquí y me cuidan bien, antes hubo días que tuve que trabajar el mismo día de la pelea.

El boxeo, ¿le ha dado mucho o le ha quitado más?

Me ha dado mucho más. Estoy donde quiero estar. Siempre he querido llegar alto. No gano dinero de ello, pero estoy viviendo mi sueño, lo que cualquier deportista quiere hacer. Sé que voy a tener que luchar siempre, pero ahora tengo claro que voy a trabajar de esto, que es lo que me gusta, bien de preparadora o dentro del núcleo del deporte. Antes tenía que ser camarera, dependienta...

Se puede decir que es campeona de Europa y mileurista...

Soy mileurista, por desgracia. Creo que nuestro deporte debería estar más valorado, aunque sea con una beca que permita trabajar menos horas. Pero a la vez me considero afortunada porque hay mucha gente que no tiene empleo.

¿Cuál es el mayor sacrificio de ser boxeadora?

El no tener un hijo con casi 32 años. Con mi deporte no es compatible. El día que tenga hijos me dedicaré en cuerpo y alma a ellos.

¿Qué opina su familia de que haga boxeo?

Llevo muchos años en esto, pero nunca lo habían tomado tan en cuenta como ahora, después de conseguir el título el mes pasado y viendo los resultados. Mi madre sufre, pero me apoyan. De todos modos, he sido una cabezota desde pequeña. Yo sigo adelante y no doy un paso atrás ni cuando cojo impulso.