Reduce el crecimiento español en 2011

El FMI plantea continuar con los tipos bajos para compensar el ajuste fiscal

La debilidad en Europa, las turbulencias en los mercados desatadas por el peso de su deuda y las dudas sobre la situación de su banca son una amenaza para la economía global. æpermil;ste es el diagnóstico del FMI en su último informe de perspectivas económicas. Dado que la consigna ahora es la consolidación fiscal, el Fondo recomienda a los bancos centrales que mantengan bajos los tipos.

Si hay algo que no preocupa el FMI en este momento es la inflación. Y dado que el escenario económico, aunque positivo, se ha llenado de riesgos, sugiere a los bancos centrales que mantengan "condiciones monetarias muy acomodaticias en un futuro previsible en la mayoría de las economías avanzadas". O lo que es lo mismo, tipos de interés bajos. Para el Fondo, esta intervención ayudará a mitigar los efectos adversos de consolidaciones fiscales y el nerviosismo en los mercados financieros.

Más aún, si los riesgos se materializan, "la política monetaria deberá ser la primera línea de defensa en muchas economías avanzadas", explica en su informe el Fondo. En este escenario y dado que los tipos ya están cercanos a cero, lo que se pide es una política monetaria expansiva, es decir, usar el balance de los bancos centrales para facilitar las condiciones de liquidez.

Esta es una de las recetas más relevantes sugeridas por un Fondo que ha elevado hasta el 4,6% las perspectivas de crecimiento mundial en 2010 pero sólo gracias al crecimiento de los países emergentes y la mejora de la situación en EE UU. Es algo menos de medio punto al alza desde abril, fecha de sus últimas previsiones, y recalca que en el primer trimestre el avance ha estado por encima de lo calculado entonces, llegando al 5%. El mensaje positivo del organismo se queda ahí porque lejos de querer transmitir optimismo lo que esta institución pide es extremada cautela debido a que la mejora de las perspectivas están jalonadas de avisos sobre un fuerte aumento de los riesgos y la posibilidad de que los avances terminen en retrocesos.

Desde Hong Kong, el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, advirtió de los "nubarrones" que se ciernen sobre la economía. "Las nubes se crearon en Grecia, se extendieron a Europa y podrían cubrir toda la economía", explicó. Porque en definitiva, el problema es Europa, la zona que recibe una generalizada revisión a la baja de las previsiones de crecimiento hechas en abril. "Los nuevos pronósticos para la economía mundial dependen de la aplicación de políticas orientadas a restablecer la confianza y la estabilidad, particularmente en la zona del euro", concluye.

El FMI aconseja que no haya más estímulos pero también retrasar las medidas de austeridad hasta 2011 para no debilitar el crecimiento. Eso sí, reconoce que los países débiles que las han tenido que imponer inmediatamente, deben aplicar antes las más duras para transmitir confianza a los mercados. El FMI calcula que la consolidación fiscal reducirá el crecimiento de la zona del euro en 2011 en medio punto porcentual sobre lo previsto en abril.

Más impuestos y recortes de gastos para EE UU

Europa no es la única zona del mundo que ha de adoptar medidas económica y políticamente difíciles. EE UU tiene muchos y muy duros deberes por delante que, según el FMI, incluyen un fuerte recorte del gasto social sobre todo en pensiones, y un posible aumento de los impuestos, algo que puede crear importantes tensiones políticas.

El Fondo contempla la necesidad de tener que optar por las dos vías para rebajar un deuda y un déficit que será mayor de lo calculado por el Gobierno de este país. Así lo sugiere en el estudio provisional anual que hace de la economía del país (el llamado Artículo IV).

El gobierno de Barack Obama se ha comprometido a reducir a la mitad el déficit en 2013 y a estabilidad la deuda pública en el equivalente al 70% del PIB en 2015 pero el FMI cree que estas proyecciones son optimistas y que en el futuro el país no podrá refinanciarse a tasas tan baratas como las actuales, motivo por el cual debe imponer una política de austeridad. La recomendación es que el Gobierno reduzca el déficit fiscal cerca de un 8% con respecto al PIB en 2025, tres puntos porcentuales por encima de los planes de Obama. Y como los recortes no serán suficientes es posible que se deba eliminar la deducción en los intereses de las hipotecas, haya que elevar impuestos sobre la energía o se tenga que crear un impuesto sobre el consumo a nivel nacional, semejante al IVA.

Lo más difícil es que todo ello no debe ahogar el crecimiento. En este sentido, el Fondo cree que gracias al masivo estímulo fiscal y monetario, EE UU ha dejado atrás la Gran Recesión, eso sí, advierte de los riesgos del persistente y elevado paro, la situación en la vivienda y un posible efecto en los mercados y la economía de la crisis en Europa.

La cifra

0,6% es el crecimiento estimado para España en 2011 después de cerrar 2010 con una contracción del 0,4% (es la única gran economía europea en recesión). La previsión de julio es peor que la de abril. Entonces, se esperaba un 0,9% en 2011.