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Tribuna

Un voto decisivo en la lucha contra el terrorismo

La tentativa de atentado con una bomba líquida en el aeropuerto de Heathrow en 2006, la detención de miembros de la Unión de la Yihad Islámica en Alemania en 2007 y las bombas en dos hoteles de Yakarta en 2009 son algunos ejemplos de planes y ataques terroristas en los que la información proporcionada por el Programa de Seguimiento de la Financiación del Terrorismo (TFTP, en sus siglas en inglés) ha desempeñado un papel significativo en la identificación, investigación o procesamiento de los implicados y responsables. Está previsto que el Parlamento Europeo apruebe el 8 de julio una decisión de vital importancia para el futuro de la lucha contra el terrorismo: los diputados del Parlamento europeo han de decidir si dan su apoyo al acuerdo TFTP negociado entre la Comisión Europea y Estados Unidos.

El acuerdo permitirá el envío a las autoridades de Estados Unidos, bajo estrictas condiciones que garanticen la protección de datos, de determinadas categorías de datos relativos a operaciones bancarias realizadas mediante el sistema Swift. Una vez transferidos, sólo se podrá acceder a estos datos cuando resulten pertinentes para una investigación antiterrorista y siempre que este extremo se justifique con las debidas pruebas.

El TFTP, gestionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, se creó tras los ataques contra el World Trade Center en 2001 y ha permitido a las autoridades estadounidenses el control de las actividades de financiación del terrorismo y la prevención de ataques no sólo en el territorio de Estados Unidos, sino también en Europa y en otras partes del mundo.

De 2001 a 2009 las autoridades de Estados Unidos tuvieron acceso a información sobre transferencias de dinero mediante la base de datos del sistema Swift ubicado en Estados Unidos, pero el 1 de enero de 2010 una parte de los servidores Swift se trasladó a Europa, lo que hizo que las autoridades estadounidenses perdieran el acceso a un volumen considerable de datos y complicó mucho el seguimiento de pistas de sospechosos ya conocidos.

En febrero de 2010 el Parlamento Europeo rechazó un primer acuerdo provisional para permitir el acceso de las autoridades estadounidenses a estos datos, por considerar que no se daban las garantías suficientes de protección del derecho a la intimidad de los ciudadanos de la UE.

Esto sucedió durante mi primera semana como comisaria de Asuntos de Interior. Por ello, una de mis principales prioridades fue la de negociar, tan pronto como fuera posible, un nuevo acuerdo con el cual pudieran estar de acuerdo tanto las instituciones de la UE como las de Estados Unidos.

Ya lo hemos conseguido. Gracias a los progresos significativos logrados con el nuevo acuerdo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos se ha comprometido a hacer pública información para que los ciudadanos de la UE sepan qué actividades se llevan a cabo en el marco del TFTP. El nuevo proyecto, a diferencia del primer acuerdo rechazado por el Parlamento Europeo, concede a los ciudadanos europeos el acceso a las oportunas vías de recurso administrativas y jurisdiccionales. Los ciudadanos de la UE tendrán derecho a que sus datos se corrijan, eliminen o bloqueen si se encuentra algún error.

La Oficina Europea de Policía (Europol) verificará que la información solicitada por las autoridades de Estados Unidos es efectivamente necesaria para luchar contra el terrorismo. Europol también tendrá que comprobar que cada solicitud sea lo más precisa posible para reducir al mínimo estrictamente necesario la cantidad de datos solicitados. Si la petición de Estados Unidos no reuniera estos requisitos, los datos no se transferirían.

La Comisión Europea designará a una personalidad independiente, que tendrá acceso directo sobre el terreno a las búsquedas de datos del TFTP y supervisará escrupulosamente que estas actividades cumplen con las disposiciones del acuerdo relativas al respeto del derecho a la intimidad. Además, un equipo de trabajo, del que formarán parte representantes de las autoridades de protección de datos, controlará periódicamente que se respetan íntegramente las normas de protección del derecho a la intimidad. Si no fuera así, el acuerdo podría cancelarse.

El acuerdo prevé, además, que la UE ponga en marcha un sistema propio, equivalente al TFTP. Estados Unidos se compromete a proporcionar asistencia para crear este sistema europeo. El desarrollo de un programa de este tipo en la UE reduciría los envíos de datos a las autoridades estadounidenses.

El nuevo acuerdo es un logro para todas las instituciones de la UE y especialmente para el Parlamento Europeo, que ha visto cumplidas sus exigencias sobre la necesidad de reforzar la protección de la intimidad de sus ciudadanos. El nuevo acuerdo ofrece una doble garantía a los ciudadanos europeos: una total transparencia en lo relativo al acceso y al uso de los datos y un acceso a las herramientas y procedimientos de recurso apropiados para garantizar que se protege el derecho a la intimidad. No deberíamos olvidar que el propósito inicial del TFTP es ser un instrumento clave en nuestra lucha contra el terrorismo.

Espero ahora que el Parlamento europeo dé su apoyo al nuevo acuerdo para que pueda concluirse formalmente. Todos sabemos que en Europa, por nuestra dolorosa experiencia histórica con regímenes totalitarios, la transferencia de datos personales es un problema muy delicado; pero tenemos que reconocer que este acuerdo, que protege la intimidad de los ciudadanos de la UE garantizando al mismo tiempo su seguridad, es la prueba de que podemos encontrar salvaguardias apropiadas para conciliar estos dos intereses legítimos.

Cecilia Malmström. Comisaria europea de Asuntos de Interior

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