La banca acreedora toma el control

Panrico planea salir a Bolsa en cinco años y abre la puerta a nuevos accionistas

Los bancos acreedores se han hecho con el control de Panrico después de capitalizar créditos participativos por valor de 288 millones. La reestructuración de la deuda permitirá reducirla desde 605 a 350 millones. El objetivo de las entidades financieras es colocar Panrico en Bolsa en un plazo de cinco años y, hasta entonces, dar entrada a nuevos accionistas.

A la operación sólo le faltaban los últimos flecos. Y ayer se cerraron. El más de un centenar de bancos acreedores de Panrico se hará con su propiedad después de que la compañía controlada por el fondo de capital riesgo Apax Partners no lograse cerrar la refinanciación de su deuda, que alcanza los 605 millones de euros.

Su consejero delegado, César Bardají, reconocía ayer que el control por parte de la banca será "prácticamente total", aunque ésta no tiene vocación de permanencia a largo plazo. La voluntad de los bancos es mantener su respaldo financiero al propietario de Donuts durante los próximos cinco años y, entonces, sacar la compañía a Bolsa. La colocación en el mercado era una de las prioridades de Apax desde que entró en Panrico en 2005, pero las inyecciones de liquidez que ha requerido la compañía en los últimos años se han llevado por delante sus planes iniciales. Sin embargo, Apax permanecerá en capital con una pequeña participación aún por confirmar. Hasta que salga al parqué, los bancos verían con buenos ojos la entrada de nuevos socios que, previsiblemente, serían firmas de capital riesgo. No en vano, Apax abrió hace meses las puertas de Panrico para que entrasen accionistas, aunque las ofertas que recibió no fueron lo suficientemente interesantes.

Por el momento, la dirección de Panrico no confirma qué participación va a tener en su capital cada una de las entidades financieras, que están representadas por la firma Houlihan Lokey. Sí apuntan que todas serán minoritarias y que, en conjunto, los principales bancos españoles no superarán el 15% del accionariado cuando concluya la operación a lo largo del verano.

En total, la conversión de créditos participativos en capital ascenderá a 288 millones de euros. De esta forma, la deuda de Panrico se reducirá a 350 millones. El plazo de devolución se alarga en una media de dos años y la mayor parte vencerá a finales de 2015. Además, el importe destinado a la amortización de deuda y al pago de intereses se reducirá a la mitad, a 26 millones. Bardají también apunta que Panrico no descarta nuevas adquisiciones en los próximos años, gracias al apoyo financiero de la banca.

Continuidad en la dirección y consejeros independientes

Las entidades financieras van a tomar el control de Panrico pero quieren dar autonomía al equipo directivo. Es decir, darán continuidad a los gestores encabezados por César Bardají, que llegó al grupo a finales de 2009. Sin embargo, los bancos estudian incorporar nuevos nombres al consejo de administración. Fuentes de la compañía reconocían ayer que los bancos que controlarán Panrico nombrarán consejeros independientes con experiencia en el sector de la industria alimentaria.

Por el momento, la identidad de los nuevos consejeros es una incógnita, si bien las citadas fuentes reconocen que ésta es la fórmula adecuada para lograr que el más de un centenar de bancos tenga una representación directa en el consejo de administración sin que ninguno de ellos se siente directamente en éste.