Tras ser rechazado en el G-20

Bruselas estudia una tasa a las transacciones financieras en Europa

La Comisión Europea (CE) va a estudiar la posibilidad de poner en marcha una tasa sobre las transacciones financieras a escala comunitaria, después de que su propuesta para hacerlo a nivel global no obtuviese apoyos en el G-20.

El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso, hizo hoy este anuncio y reconoció que la idea de la Unión Europea (UE) "no generó mucho entusiasmo" en el resto de potencias reunidas en Toronto (Canadá) la semana pasada.

Una vez descartada la opción global, que fue la que en junio acordaron promover los líderes de los veintisiete miembros de la UE, la CE va a explorar nuevas posibilidades.

"Acordamos que investigaríamos después del G-20 qué hacer si no había acuerdo. Eso es lo que estamos haciendo", declaró Barroso, en una comparecencia ante la prensa tras reunirse con el Gobierno de Bélgica, que presidirá durante este semestre la Unión.

La idea de una tasa a las transacciones financieras se plantea en Europa en paralelo a un impuesto sobre la banca, para el que los Veintisiete ya tienen un principio de acuerdo.

Su aplicación unilateral en la UE cuenta con el respaldo de potencias como Alemania y Francia y de grupos políticos como el de los socialistas europeos. Mientras, otros advierten de que el gravamen puede hacer que las entidades financieras se desplacen fuera de Europa.

Por otra parte, Barroso explicó hoy que Bruselas avanza hacia el posible establecimiento de un mecanismo europeo para gravar las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Precisó que el primer debate llevado a cabo en el seno del colegio de comisarios resultó favorable a esa tasa, con la que la CE quiere acercar la situación de los impuestos al carbono en los Estados miembros, algunos de los cuales ya aplican este tipo de gravámenes.

"Ya hay tasas a la energía y nos gustaría investigar si es posible crear algo que refuerce la igualdad de condiciones", señaló.