80.600 asalariados cobran más de 150.000 euros en España

Madrid y Cataluña aglutinan más del 60% de las rentas altas en el IRPF

Seis de cada diez asalariados que declaran ganar más de 150.000 euros anuales residen en Madrid o Cataluña. En toda España, 80.600 contribuyentes se encuentran por encima de este umbral, según los datos del IRPF de 2008, un 8,7% menos que el año anterior.

Madrid y Cataluña suman el 35% del los 19,3 millones de contribuyentes del IRPF y, sin embargo, aglutinan el 61,5% de los asalariados con sueldos superiores a 150.000 euros, según los últimos datos publicados ayer por Hacienda que corresponden a la campaña de la renta de 2008.

Ese año ya se empezaron a notar los efectos de la incipiente crisis. El número de contribuyentes con ingresos -tanto por rendimientos del trabajo como por el ahorro- superiores a 600.000 euros ascendió a 8.059 personas, un 23,8% menos. Representan sólo el 0,04% del total de declarantes del IRPF.

Mientras el 65% de los contribuyentes declara ingresos por debajo de los 21.000 euros anuales. Aun así, la retribución media de aquellos que perciben rendimientos del trabajo asciende a 22.555 euros. En Madrid, el sueldo medio es significativamente superior (28.804 euros). Cataluña y Asturias son las otras dos comunidades que se sitúan por encima de la media, 24.774 y 22.644 euros respectivamente. En el lado contrario, Extremadura, con una retribución media de 17.678 euros representa la región con peores salarios.

En cualquier caso, los Gobiernos han puesto la lupa fiscal en los tramos altos. Cataluña, Baleares, Extremadura, Andalucía, Asturias y Cantabria ya han anunciado o aprobada incrementar el tramo autonómico del IRPF sobre aquellos que más ganan a partir de 2011.

La Generalitat ha establecido dos nuevos tramos de tal forma que las rentas que superen los 120.000 euros tributarán al 45% y cuando sobrepasen los 175.000 euros se aplicará un gravamen del 47%. Según sus cálculos, serán 20.000 los contribuyentes afectados por la medida y que, por lo tanto dejarán de tributar al 43%, el tipo más alto hasta ahora.

Extremadura destaca por ser la comunidad que más nuevos tramos ha creado (cuatro), y por haber fijado el menor umbral a partir del cual aumentará el IRPF (60.000 euros). A efectos prácticos, un asalariado que gane 205.000 euros brutos anuales pagará en Cataluña 79.980 euros en el IRPF, 2.300 euros más que un empleado con el mismo sueldo que resida en Madrid. La Comunidad gobernada por Esperanza Aguirre es, junto con La Rioja, donde existe un IRPF menor, ya que lo rebajaron en 2007. Valencia y Murcia siguieron los mismo pasos.

En cualquier caso, el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, ya ha reconocido que en el Presupuesto de 2011 se incluirá un "un modesto ajuste" en el IRPF, que supondrá elevar el gravamen en los tramos altos del tributo. Además, el Gobierno también estudia el mecanismo para gravar a las grandes fortunas a través de un impuesto nuevo o restableciendo con modificaciones el impuesto sobre el patrimonio.

Por otro lado, los contribuyentes con bases imponibles superiores a 24.000 que se compren una casa a partir de 2011 ya no podrán aplicar la deducción por adquisición de vivienda, la rebaja fiscal más importante en el IRPF. En 2008, unos 6,6 millones gozaron de la deducción, que les permitió reducir en 816 euros de media la factura en el IRPF.

En torno al 28% de los contribuyentes presenta bases imponibles superiores a 24.000 euros y, por lo tanto, perderán el beneficio fiscal si se compran una vivienda a partir del próximo año.

Los extranjeros ganan de promedio un 26% menos

Los extranjeros que tributaron por el IRPF ascendieron a 986.670 en 2008, un 11% más que el año anterior. Representan el 5% del total de contribuyentes. Sin embargo, hay que tener en cuenta que quien gana por debajo de 22.000 euros no está obligado a realizar la declaración y, por tanto, no aparece en la estadística de Hacienda.

La retribución media de un extranjero alcanza los 16.873 euros, un 26,1% menos que el salario de un español medio, que se sitúa en los 22.856 euros. Respecto al año anterior, se observa como el sueldo de los foráneos subió un 2,4% y el salario de los autóctonos aumentó más, un 4,4%. La diferencia entre la retribución de un extranjero y un español se explica porque la inmigración de los últimos años se caracteriza por su baja calificación y por emplearse en trabajos de baja de retribución.

Así, las retenciones y pagos a cuenta que aplican de media los extranjeros son menores: 1.975 euros frente a las 3.704 que soportan los españoles. Las diferencias salariales también sirven para entender que las declaraciones de renta de los extranjeros tienen derecho a un mayor devolución, que alcanza los 364 euros, un 15% más que en el caso de los españoles.

La mayor parte de los contribuyentes presentan rendimientos del trabajo y el resto, unos tres millones, son autónomos que tributan por el IRPF. Su número se ha reducido en un 1% respecto a 2007. Sin embargo, los trabajadores por cuenta propia extranjeros aumentaron un 3,7%, lo que demuestra que cada vez más inmigrantes optan por montar su negocio. En cualquier caso, los datos corresponden a 2008, momento en que la crisis aún no había estallado con la virulencia que lo haría unos meses más tarde.