Potenciará las emisiones a medio y largo plazo

El Tesoro prevé alargar la vida media de la deuda para eliminar riesgos

La estrategia de financiación del Estado para el tercer trimestre del ejercicio tiene entre sus principales objetivos alargar la vida media de la deuda en circulación. En los próximos meses el Tesoro se esforzará por reducir la proporción de emisiones de letras para potenciar la oferta a medio y largo plazo. Opta así por una política prudente para eliminar riesgos de liquidez en un entorno volátil.

La estrategia de financiación del Tesoro para los próximos meses tiene tres objetivos claros, según se desprende de la presentación que realizó a inversores el pasado viernes. Alargar la vida media de la deuda en circulación; mantener una política de financiación flexible que le permita combinar las subastas con otras vías como las operaciones sindicadas y trabajar para tranquilizar a su base de inversores ante posibles dudas sobre la solidez de la economía española.

La reducción de riesgos alargando la vida media de la deuda en circulación se perfila, por tanto, como la principal prioridad. "Supone una política habitual de los tesoros. Aunque alargar los vencimientos implique tipos más altos es más prudente tener deuda a largo plazo. Permite una mayor flexibilidad para gestionar posibles problemas puntuales", explican desde el Tesoro. Emitir a plazos más largos es más costoso por el mayor desembolso anual en intereses pero también elimina presión a corto plazo, algo especialmente relevante en un momento de alta volatilidad . "Es una manera de eliminar el riesgo de vencimiento y liquidez", explica José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.

Las dudas que ha generado en el mercado últimamente el elevado volumen de vencimientos que afronta el Tesoro en los próximos meses, especialmente en julio, -mes en el que los compromisos en bonos y obligaciones ascienden a 16.164 millones , a los que hay que sumar otros 7.643 millones en letras- deja claro que en momentos de alta volatilidad la acumulación de vencimientos a corto plazo puede resultar peligroso pues obliga a renovar emisiones en condiciones menos favorables. De ahí que se opte por alargar los vencimientos con la esperanza de encontrar mayores facilidades de financiación con el tiempo.

La vida media de la deuda en circulación es de 6,81 años, según los últimos datos a 31 de mayo de 2010. La cifra es superior a los 6,52 años de mediados de 2009, lo que refleja el esfuerzo del Tesoro por potenciar las emisiones a medio y largo plazo.

Más letras este año

En lo que va de ejercicio, no obstante, el volumen emitido en letras todavía es superior a lo colocado en deuda a largo plazo. El volumen total de letras a 3, 6, 12 y 18 meses adjudicado en 2010 alcanza ya los 46.854 millones de euros frente a los 47.054 millones emitidos en bonos a 3, 5, 10, 15 y 30 años. En lo referente a plazos, las mayores emisiones han correspondido a las letras a 12 meses, pues se han emitido 26.436 millones en este tipo de activo, seguido en segundo lugar por los bonos a 10 años, con emisiones por 14.590 millones, incluyendo la operación sindicada de enero.

En 2009, no obstante, el volumen emitido en letras sí fue inferior pues alcanzó los 109.234 millones frente a los 112.555 millones adjudicados en bonos, lo que explica que se pudiera reducir la vida media de la deuda. Las cifras de este ejercicio, por tanto, hacen prever unos objetivos de emisión más ambiciosos para las subastas de deuda a medio y largo plazo que se realizarán en los próximos meses.

Costes de emisión mínimos

El Tesoro ha querido dejar bien claro a los potenciales inversores que las fortalezas de España abundan. En un esfuerzo por eliminar tensiones recordó algunas de ellas, como la baja deuda en porcentaje de PIB de España -cerró en el 53,2% en 2009 frente al 78,7% de media de la zona euros-, los menores gastos en intereses que afronta en relación a otros países como Italia, Bélgica, Reino Unido, Francia y Alemania, al tiempo que recordó que pese a las tensiones recientes, el coste medio de financiación de España sigue en mínimos tras las caídas que acumula en los últimos diez años (ver cuadro).

El panorama que reflejaba el mercado hace unas semanas, cuando se disparó la percepción de riesgo sobre España, queda mucho más matizado si se analizan los números. El coste medio de la deuda en circulación concluyó mayo en el 3,53%, mientras que el coste medio de emisión subió al 2,17% desde el 2,15%, cifras todavía muy manejables gracias a un entorno de tipos de interés en mínimos históricos.