Señala los mercados como referencia

El Banco de España advierte que no debe penalizarse la temporalidad

El gobernador del Banco de España ejerce como faro del Gobierno cada vez con mayor convicción, pues ve cómo sus recetas han terminado por tenerse en cuenta. Miguel Ángel Fernández Ordóñez emplazó ayer al Ejecutivo a no penalizar la contratación temporal y a tomar los mercados financieros como referencia esencial de su política económica.

Sería una grave equivocación que se impusieran nuevos límites a la contratación temporal con una tasa de paro cercana al 20%. Esta advertencia salió ayer de boca del gobernador del Banco de España en el Congreso, en un momento en el que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero y sus ministros están justificando la reforma laboral a partir de la necesaria reducción de la temporalidad en el empleo. "No se puede perjudicar la contratación temporal cuanto hay 4,5 millones de parados. Quizás dentro de tres años, cuando se vea que funciona la contratación indefinida, podríamos pensar en poner límites a la contratación temporal", argumentó Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El gobernador fue felicitado con cierta ironía por el portavoz de Iniciativa Joan Herrera: todas las recetas que defendió hace un año se están poniendo en práctica. El gobernador amplió ayer su repertorio. Recomendó, además, que en la tramitación parlamentaria de la reforma laboral convalidada ayer tarde en la Cámara Baja con el único voto favorable del PSOE, se redacten con mayor claridad las reglas que rigen para la contratación indefinida, con el fin de prevenir posibles interpretaciones restrictivas.

La reforma de las pensiones tampoco puede esperar y, en opinión del gobernador, se debería elevar la edad de jubilación, el número mínimo de años para acceder a la prestación y el periodo de cálculo de la pensión. Sin ello, a su juicio, no quedaría garantizada la viabilidad del sistema.

Fernández Ordóñez avaló el grueso del plan de ajuste presentado por el Gobierno, pero hizo un emplazamiento expreso a comunidades autónomas y ayuntamientos para que afronten "una reducción radical" del gasto público improductivo ya que, en su opinión, "están muy lejos" de responder al gran desafío al que se enfrenta la economía española.

Objetivo inamovible

El gobernador considera que la percepción de los mercados financieros debe constituir para el Gobierno la "referencia esencial" que debe guiar sus decisiones. De ahí la importancia, añadió, de que el objetivo de reducir el déficit al 6% el año que viene sea "inamovible", sin que deba condicionarse, por ejemplo, a un crecimiento económico menor del esperado. Si esto sucediera, advirtió Fernández Ordóñez, el Gobierno debería "adoptar medidas adicionales" y reaccionar "con prontitud" ante posibles desvíos en el gasto público.

El gobernador afirmó que la economía española pasa por un "momento dificilísimo" en el que es necesario actuar "con ambición y decisión" para evitar "una senda prolongada de crecimiento bajo". De esta respuesta, abundó, dependerá la fortaleza de la recuperación que, en el caso español, calificó de "muy incipiente".

La clave es recuperar rápidamente la confianza

En realidad, sólo Izquierda Unida se atrevió ayer a combatir los argumentos del gobernador del Banco de España sobre las recetas que pueden ayudar a la salida de la crisis. El resto de los grupos se limitó a bendecirlas o, como mucho, a matizarlas.

El gobernador respondió a las críticas de la izquierda parlamentaria con el argumento de que la prioridad absoluta para España en estos momentos es recuperar la confianza de los mercados. "España tiene que dar confianza al resto del mundo para que los inversores nos sigan financiando hasta que acabe el proceso de ajuste.

A juicio del gobernador, la desconfianza hacia el euro parte de dos realidades. Una es la de ser una moneda única sin Estado. Y la otra es la tardanza que han tenido los países de la zona euro en hacer sus deberes. Fernández Ordóñez confesó que no es de los economistas que dan crédito a los análisis con los que se prodiga Paul Krugman, opuesto a retirar estímulos fiscales.