Apoya la decisión de la Comisión Europea

Trichet avala mayores sanciones a los países con déficit excesivo

González-Páramo cree que las medidas adoptadas por España reducirán su diferencial con la deuda alemana

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, respaldó ayer la decisión de la Comisión Europea de endurecer las sanciones impuestas a los países que incumplan el Pacto de Estabilidad. En este sentido, el responsable del supervisor financiero comunitario se mostró partidario de suspender el derecho a voto en la UE a los estados que superen el 3% de déficit. "Debe considerarse un espectro más amplio de sanciones financieras, así como sanciones no financieras y de procedimiento, por ejemplo unos requisitos más estrictos de información o incluso la limitación o la suspensión de los derechos de voto", declaró Trichet ante la comisión de Asuntos Económicos de la eurozona, en Bruselas. En su opinión, la UE debe contar con un programa "casi automático" de sanciones que se active ante el déficit excesivo.

Por su parte, José Manuel González-Páramo, consejero español del BCE, aseguró ayer en Bilbao que el conjunto de medidas adoptadas por España deberían ayudar a que el país pueda reducir el diferencial de su deuda.

No habrá rescate español

El directivo del BCE añadió que no se da "ninguna" condición para proceder al rescate financiero de España. En una rueda de prensa previa a su conferencia en la Universidad del País Vasco, González-Páramo, manifestó que el "diferencial de deuda se situará en un nivel razonable, que no tiene que estar como hace tres años pero tampoco con los 180 puntos básicos en términos de riesgo país". Destacó que en España la deuda pública es inferior a la media europea y que la reducción del déficit en sus cuentas contribuirá a "atajar su riesgo". Respecto del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) señaló que cuenta con los recursos suficientes para atender posibles tensiones en el sistema financiero. En este sentido añadió que en España este fondo da hasta "90.000 millones" del que sólo se ha utilizado una pequeña parte. "Hay un colchón para actuar pero en otros países las soluciones que se deberán instrumentar serán diferentes", dijo González-Páramo.

En relación a los test de estrés al que se ha sometido a las entidades financieras europeas manifestó que no espera "ninguna gran sorpresa". Aseguró, sin embargo, que esta estrategia será "buena" para el futuro de las cajas de ahorro que mantuvieron en los últimos meses una política "de opacidad y falta de transparencia".