Trabajo invita a racionalizar las revalorizaciones anuales

Granado cree insostenibles alzas de pensiones por encima del IPC

El Gobierno no sólo ha cambiado su discurso y defiende la congelación de las pensiones, sino que avisa de los riesgos que se corren si, como sucedió el año pasado, éstas se revalorizan por encima del IPC. "Este sistema no sería sostenible", dijo ayer en el Congreso el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado.

La congelación de las pensiones en 2011 es una medida razonable si de lo que se trata es de repartir el ajuste entre todos porque "así tocamos a menos". Así opinó ayer Octavio Granado, acompañado de un power point en el que se muestra que desde 2007 las pensiones mínimas en España crecieron más de un 8%, muy por encima de los países con las prestaciones más altas o con las más bajas. Sólo Polonia, Dinamarca y Suecia aumentaron sus pensiones medias por encima de España.

Sin embargo, el secretario de Estado de Seguridad Social señaló sin ambages los límites de esta dinámica. Uno de ellos se vio con claridad el año pasado, ejercicio en el que se revalorizaron las pensiones un 2% frente a una inflación del 0,3%. Esta situación hizo que se inyectara en el sistema una sobre carga de 40.000 millones de euros en un horizonte de 18 años en un momento en el que el gasto en pensiones ya supone este año el 10% del PIB. "No hay sistema de pensiones europeo ni mundial que aguante revalorizar las pensiones siete veces lo que crece la inflación en un año, porque esto no es sostenible", mantuvo Granado.

La preocupación expresada ayer por el responsable de la Seguridad Social, ¿significa que el Gobierno esté pensando en modificar el Pacto de Toledo para conseguir que la revalorización de las pensiones deje de tener a la inflación como referencia? No exactamente, aunque Granado añadió una reflexión que aporta algunas claves. "Somos el único país del mundo que compensa la desviación de la inflación en el mismo ejercicio". Este sistema, a juicio del responsable de Seguridad Social, era razonable cuando las pensiones mínimas eran muy bajas. Pero estas prestaciones hoy están al mismo nivel que las de países como Suecia o Austria, y por encima de las de Reino Unido o Italia.

Pese a estas alertas, Granado presentó en el Congreso unas perspectivas optimistas. Este año y el que viene no hará falta tocar el Fondo de Reserva, pues en las proyecciones de la Seguridad Social figura cerrar este ejercicio con superávit, "aunque no se pueda excluir del todo un empeoramiento de la situación". La ley establece que podrá recurrirse al Fondo si se dieran tres meses consecutivos con déficit. Este año, dijo Granado, el Fondo llegará a tener un volumen de 65.000 millones de euros.

Tasa de morosidad: 2,5%

El responsable de la Seguridad Social se comprometió a seguir facilitando a las empresas en dificultades los aplazamientos de pago para evitar que incurran en concursos de acreedores y haya más destrucción de empleo.

La tasa de morosidad se sitúa en el 2,5%, un porcentaje que Granado no considera preocupante, aunque desconoce, como es lógico, su evolución.

Más en deuda española y menos en extranjera

La crisis en el mercado de deuda lleva al Gobierno a andarse con pies de plomo en el manejo de las cifras, hasta el punto de que evita facilitar cifras que pueden herir o alterar la sensibilidad de los inversores. Octavio Granado facilitó ayer la evolución de la inversión del Fondo de Reserva de la Seguridad Social en deuda pública española y extranjera solamente en el año 2009, pero en el ministerio se eludió facilitar a este periódico la de 2010. Tampoco se le dio esta información a los diputados de la comisión del Pacto de Toledo.

El responsable de Seguridad Social sí dejó claro que se ha emprendido un proceso de amortización de deuda extranjera, sustituyéndola por española. La primera ha pasado de suponer el 44% al 23,7% y el peso de la segunda ha pasado del 55% al 76%. Los rendimientos del Fondo de Reserva en 2009 sumaron 2.720 millones de euros, a los que se sumaron los 80 aportados por las mutuas.

Octavio Granado propuso la posibilidad de crear un consejo privado de asesores para sacar mayor rentabilidad del Fondo, ya que en su gestión está colaborando el Tesoro y tiene en este tema, como es lógico, intereses enfrentados con los de la Seguridad Social. Al primero le conviene emitir deuda pagando el menor interés posible, mientras que al Fondo de Reserva le interesaría obtener la mayor rentabilidad. Pese a la tormenta financiera, CiU propuso ayer que se invierta parte del Fondo en renta variable.