La UE propone prohibir las ventas cortas en casos de "emergencia"
Bruselas dio ayer el primer paso para restringir las ventas a la baja y para prohibir esas operaciones cuando se hacen al descubierto (sin tener el título en propiedad). La Comisión publicará en septiembre su propuesta definitiva.

Primer documento oficial de la Comisión Europea sobre la regulación de las ventas cortas (short selling) y primera andanada contra unas operaciones a las que se acusa de agravar los vaivenes del mercado. La UE presentó ayer una propuesta en la que contempla la posibilidad de "restringir las ventas cortas y la operativa con CDS credit default swaps cuando se dé una situación de emergencia" y con un límite temporal de, en principio, tres meses. Dicha situación es definida como aquella circunstancia que "constituya una amenaza seria para la estabilidad financiera o la confianza del mercado en un Estado miembro o en la UE". Este documento no es definitivo, sino que estará sometido a consulta pública hasta el próximo 10 de julio.
La UE prevé hacer su propuesta definitiva en septiembre. El texto sobre el short selling vino acompañado de otro respecto a regulación de los derivados. La filosofía en ambos es aumentar la transparencia, reducir el riesgo sistémico y armonizar la acción dentro de la UE.
Bruselas no quiere que se repitan escenas como las de mayo, cuando Alemania intervino de forma unilateral en los mercados. Por eso, la Comisión sugiere un protocolo por el que los supervisores locales tendrán que informar al regulador comunitario la ESMA al menos 24 horas antes de tomar cualquier decisión. La ESMA emitirá un dictamen valorando si la medida es adecuada o no, pero que no será vinculante. Si el regulador local actúa en contra del parecer de las autoridades comunitarias, deberá explicar de forma pública y con profusión de detalles los motivos de la decisión.
Ventas descubiertas
El texto sobre el short selling también aborda las llamadas ventas descubiertas, que son aquellas en las que no se tiene el título sobre el que se hace la apuesta bajista. Las opciones que plantea Bruselas suponen en la práctica acabar con las ventas al descubierto.
La solución más directa es la siguiente: "No se permitirá que una persona realice una venta a corto de una acción (...) a menos que en el momento de concertar la operación haya cerrado un acuerdo para tomar prestado el título o presente pruebas de que tiene garantizado que podrá hacerlo en el momento de la liquidación", señala. La alternativa no gustará nada a las plataformas organizadas de negociación, ya que se trata de que tengan mecanismos que aseguren la compra automática de los títulos que sean precisos cuando el inversor que ha realizado la operación al descubierto no pueda llevar a la práctica la adquisición de los valores en cuestión.
Bruselas aspira a que la presentación de la propuesta legislativa definitiva tenga lugar en septiembre. Su tramitación podría ir muy rápido, porque cuenta con el apoyo de Berlín y París. La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se dirigieron por escrito la semana pasada al presidente de la Comisión, José Manuel Barroso, con el objetivo de que acelerase la regulación.
La Comisión ordena el mercado
CDS. Bruselas aborda la situación de los contratos financieros de cobertura de impago de bonos, los llamados CDS (credit default swap). Para la UE, comprar un CDS sin tener el bono subyacente equivale a tomar una posición corta y como tal deberá ser comunicada al regulador si traspasa ciertos umbrales.
Comunicación. La UE adopta la solución propuesta por CESR, el comité de supervisores europeos: las posiciones cortas que excedan el 0,2% del capital social admitido a negociación de un emisor deberán ser comunicadas al regulador; las que superen el 0,5% se harán públicas.
Bonos públicos. La Comisión también quiere tener información de primera mano sobre las posiciones bajistas que afecten a bonos soberanos, dado los potenciales riesgos que entrañan para la UE.
Derivados. La UE ambiciona una mayor estandarización de los derivados financieros, productos cuya rentabilidad deriva de un subyacente. Bruselas pretende además que la mayoría de estos abandone la oscuridad de los mercados OTC (over the counter) y pase por cámaras de contrapartida central, que garanticen liquidez, eficiencia en la formación de precios y la realización efectiva de las transacciones.