En 2010 duplica el gasto en medio ambiente

Mahou-San Miguel reactiva sus inversiones tras frenarlas en 2008

El grupo Mahou-San Miguel ha vuelto ha retomar sus inversiones, especialmente en el terreno medioambiental. La compañía va a destinar a esta partida en 2010 más de diez millones de euros, después de reducirla a la mitad en el ejercicio 2009. Sólo en su fábrica de Alovera (Guadalajara) invertirá 45 millones en los próximos tres años en logística y medio ambiente.

No es el momento de afrontar gastos que no sean estrictamente necesarios, pero parece que las inversiones en medio ambiente empiezan, poco a poco, a convertirse en prioritarias. Mahou-San Miguel se ha puesto manos a la obra a la hora de reducir el impacto ambiental de sus fábricas y ha retomado las inversiones para conseguirlo, después del desplome que sufrieron en 2008, cuando se redujeron en un 50%.

El grupo cervecero, que permanece bajo control de las familias Herraiz y Gervás, tiene previsto invertir este año más de diez millones de euros para disminuir, entre otros aspectos, el consumo en agua y energía. La inversión de este año contrasta con la de 2009, cuando la partida medioambiental se situó en 4,8 millones. Un año antes, cuando la crisis aún no había hecho acto de presencia, el gasto medioambiental fue de 11,5 millones.

La compañía explica que en los últimos cuatro años ha acelerado las inversiones por este concepto, que en total se han situado en 24,7 millones de euros. A la espera de que Mahou desvele sus resultados de 2009, la memoria del ejercicio anterior ponía de manifiesto una significativa reducción de sus inversiones globales, que recortó en un 35%, hasta situarlas en 62 millones.

Uno de los objetivos de la cervecera española, también propietaria de Alhambra, es lograr que el 100% de sus residuos se reutilicen. La cervecera asegura que actualmente sólo el 0,2% de sus residuos acaban en vertederos. Por ejemplo, el vidrio y las etiquetas se recicle para hacer nuevas botellas, pero también para producir los artículos más diversos, como cajas de zapatos. En el caso de los subproductos que se generan en el proceso de producción de la cerveza, estos se reutilizan como alimento para el ganado. Actualmente, Mahou-San Miguel cuenta con siete centros de producción en la península Ibérica. El principal, en Alovera (Guadalajara). Sólo en el, a lo largo de los próximos tres años, el grupo tiene previsto invertir 45 millones de euros para la automatización de sus procesos de almacenamiento, así como mejoras medioambientales.

Respecto a otras partidas, la compañía explica en su memoria de 2008 que al cierre de ese ejercicio su deuda a largo plazo era de 133 millones de euros. En concreto, 97 millones corresponden a deudas con entidades de crédito que deberán saldarse a lo largo del ejercicio 2010.

El miedo del sector a las marcas de bajo coste

El ejercicio 2010 no está siendo especialmente positivo para las empresas cerveceras. La patronal del sector reconocía hace sólo unos días que la caída de ventas en hostelería ronda el 10% durante los cinco primeros meses del año. Es decir, el consumo de cerveza se recorta, pero además se traslada a los hogares y ahí se esconde un segundo problema. Fuentes del sector señalan que en los últimos meses se está detectando que algunas latas de cerveza se venden en cadenas de distribución a unos precios que, difícilmente, las hace rentables. Aunque no se atrevan a desvelar los nombres de las cadenas -ni las marcas de cerveza-, desde el sector se apunta que en Alemania existen factorías con una capacidad de producción desaprovechada. æpermil;stas, estarían produciendo para otros países, como España.