Antes de aprobarla

El PSOE se compromete a presentar a la oposición las líneas generales de la reforma laboral

El Grupo Socialista tiene decidido exponer a los grupos de la oposición las líneas generales del decreto ley de reforma laboral antes de aprobarlo, siempre y cuando no haya habido antes acuerdo entre los agentes sociales y el Gobierno cumpla su ultimátum de llevarlo al Consejo de Ministros el día 16.

El Gobierno puso este miércoles como fecha límite para que los sindicatos y la patronal se pusieran de acuerdo pero también avisó, por boca del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, de que el Gobierno aprobará un decreto el 16 de junio, "con o sin consenso".

De momento, el único partido que se ha mostrado dispuesto a apoyar la reforma laboral que plantee el Gobierno ha sido CiU. Su portavoz en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, aseguró hoy que respaldaría esa propuesta dada la delicada situación de la economía española, aunque puso dos condiciones: que su contenido no sea un "simple maquillaje" y siempre que no se entere de su contenido por la prensa como, según recordó, ocurrió con el llamado 'pacto de Zurbano'.

Buscando el apoyo de CiU

El nacionalista catalán admitió haber mantenido conversaciones con Zapatero sobre esta cuestión, aunque dejó claro que han sido preeliminares, y que su grupo también ha hablado sobre este tema con el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.

Según informaron fuentes socialistas, su intención es que, antes de que la reforma se eleve al Consejo de Ministros, se abra una ronda de contactos para evitar las críticas que ya cosecharon con el plan de ajuste del Gobierno, al no consultar ni informar a algunos de los grupos parlamentarios del contenido del mismo.

Eso sí, la intención es reunirse con todas las formaciones que conforman el arco parlamentario en la semana del 9 al 16 junio para "escuchar, pero no para negociar", sus propuestas para la reforma del mercado laboral.

El objetivo es garantizarse un respaldo mayor del obtenido por el decreto ley de medidas extraordinarias de recorte del gasto público, que fue convalidado por el Congreso el pasado 27 de mayo con tan sólo un voto de diferencia.