Tráfico aéreo

Un ingenio aeronáutico para esquivar las cenizas volcánicas

Easyjet diseña una cámara que, adosada a los aviones, detecta los restos

Un ingenio aeronáutico para esquivar las cenizas volcánicas
Un ingenio aeronáutico para esquivar las cenizas volcánicas

Una cámara que detecta infrarrojos podría acabar con la pesadilla volcánica que ha afectado desde abril a millones de pasajeros en todo el mundo. Easyjet y Airbus presentaron el viernes en Londres este sistema que visualiza cenizas volcánicas a 100 kilómetros antes de llegar a ellas, a una altura de más de 15 kilómetros por encima y 1,5 kilómetros por debajo del avión. Irá colocada en la cola de la aeronave y aseguran que permitirá a los pilotos ajustar la ruta del vuelo para sortear la nube volcánica y continuar volando sin peligro.

Easyjet ha invertido un millón de libras en su desarrollo (1,2 millones de euros). Será la primera compañía que pruebe el sistema en 12 de sus aeronaves, fabricadas por Airbus, de aquí a finales de año. La tecnología se llama Avoid (Airborne Volcanic Object Identifier and Detector) y ha sido inventada por el científico Fred Prata, del Nilu (Instituto Noruego para la Investigación del Aire).

Mantener el precio de los vuelos

La inversión de este dispositivo es reducida, de 1,2 millones de euros, si se compara con el coste de un avión

Prata, bote de cenizas en mano, explicó que la tecnología no difiere gran cosa de las cámaras de seguridad que se instalan en muchas casas y que "es, en esencia, muy similar a los radares meteorológicos que actualmente utilizan las aerolíneas comerciales para detectar tormentas". "La tecnología estaba disponible para pruebas desde 1993, pero ninguna empresa se ha interesado por ella hasta abril de este año", aseguró Prata. Por eso no ha requerido una gran inversión y prometen que no afectará a los precios de la aerolínea.

El problema que se plantea es que los radares actuales no detectan la situación de la ceniza. Las partículas pueden penetrar a gran velocidad en los reactores de la nave. æpermil;stos reaccionan, detectan una situación anormal y envían instrucciones erróneas al piloto. Si Avoid funciona, aportará información precisa sobre la cantidad de ceniza en la atmósfera y su ubicación.

El consejero delegado de Easyjet, Andy Harrison, consideró que "un millón de libras (1,2 millones de euros, la inversión en desarrollar la cámara) es un accesorio low cost comparado con el precio total de un avión". Desde luego, la cifra merece la pena si finalmente logran evitar pérdidas como las provocadas por la erupción del Eyjafjallajökull.

Se estima que la clausura de los aeropuertos europeos ha costado a la economía mundial más de 4.072 millones de euros. Easyjet ha calculado que los meses negros de abril y mayo les pasarán una factura de entre 50 y 70 millones de libras (unos 60 y 85 millones de euros). En España, Iberia ha pedido al gobierno una compensación de 20 millones de euros.

La CAA (Civil Aviation Autority), el órgano que decide en Reino Unido si volar es seguro o no, si se abre o se cierra el espacio aéreo, estuvo presente en el acto. "No estamos aquí para apoyar a ninguna compañía en concreto sino para incentivar que sean las propias aerolíneas las que busquen unidas soluciones a esta situación", dijo Andrew Heines, su director ejecutivo.

Ryanair se niega a pagar las compensaciones

El consejero delegado de Ryanair, Michael O' Leary, está poniendo en duda en estos días la regulación sobre compensaciones económicas de la Unión Europea a raíz de la crisis del volcán islandés. Ryanair se ha negado a pagar unas 20 compensaciones "de cifras ridículas", según las calificó O' Leary. "Tenemos reclamaciones de bastardos que pagaron unos 30 euros por un tique de tren a otro aeropuerto y nos están pidiendo 3.000", aseguró con enojo al diario The Guardian el pasado miércoles.

La compañía asegura que va a intentar cambiar la regulación de las compensaciones. La aerolínea espera que denunciando y ganando ante los tribunales europeos las reclamaciones más desproporcionadas pueda cambiar la regulación EU261. Aseguran haber perdido 75 millones de libras (más de 90 millones de euros) y han acusado a la Aviación Civil de crear el caos cerrando el espacio aéreo europeo.

Su homólogo en Easyjet fue preguntado ayer por este tema en la presentación de la cámara para evitar las cenizas volcánicas y defendió a su colega. "Hay que recordar que no fue culpa nuestra y que se tuvo cerrado el espacio aéreo durante días innecesariamente. Las compañías no pueden actuar como empresas de seguros para los pasajeros", aseguró.

"Queremos que la industria se beneficie"

"No estamos metidos en esto sólo para ganar dinero", dijo el consejero delegado de Easyjet, Andy Harrison. La afirmación provocó una sonora carcajada en la sala, pero él sostuvo que no quieren utilizar la ingeniosa cámara como ventaja competitiva frente a otras compañías ni como excusa para subir los precios. "Si funciona en los 12 aviones, lo haremos parte indispensable de toda nuestra flota pero queremos que la industria se beneficie de ello".

Easyjet y el Instituto Noruego de Investigación del aire dicen no haber llegado todavía a un acuerdo sobre los términos de la comercialización de la cámara. "Me preocupa más tener el apoyo del regulador aéreo y de Europa para que lo que hemos vivido esta primavera no vuelva a suceder", afirmó Harrison.

Lo cierto es que, si da resultado, supondrá un gran avance para la industria. Harrison recordó ayer que la mitad del problema fue que "nunca se supo la cantidad de cenizas que había en el aire". Con cientos de aviones mandando información se podían elaborar mapas en tiempo real de la situación de las cenizas.