La basura se cotiza en las galerías de arte
Crecen las propuestas orientadas al reciclaje como baluarte estético o como arma de concienciación sobre el exceso de consumo en plena crisis
Una batida de artistas en busca de material para crear en Montenegro puede dar resultados sorprendentes. Sobre todo si se buscan desechos. La que organizó el festival de arte creativo reciclado Drap Art en 1998, en este Estado de los Balcanes, dejó metralla y un tanque. Aquel material se empleó para dejar fluir la creatividad y transformarlo durante un taller de intercambio entre artistas de Barcelona y de los Balcanes.
Antes, este colectivo ya había organizado otros dos momentos de trance colectivo, en sendos maratones celebrados en 1996 y en 1997.
"Murieron de éxito por la demanda, no teníamos ni oficina ni presupuesto, así que organizábamos intercambios entre artistas", explica Tanjia Grass, presidenta de este colectivo sin ánimo de lucro con sede en Barcelona que trajo a España el arte reciclado, en 1995.
Desde 2001, cuando consiguieron un local, Drap Art organiza exposiciones temporales, talleres y encuentros para sacar a la calle esta peculiar forma de hacer arte, "en el fondo la más natural, el ser humano siempre ha trabajado con lo que ya existía, se valoraba y era algo positivo. Lo que no es normal es tirar lo que no sea nuevo", explica Grass.
Cada vez más artistas se sienten atraídos por el reciclaje creativo, sobre todo los que empiezan, que cuentan con materia prima gratuita. Para otros, es una nueva fuente de inspiración. "Los materiales reciclados ofrecen texturas y colores interesantes y valores icónicos". Permiten además trasladar un mensaje, "como el bote de sopa de Andy Wharhol", explica Grass.
Para Xavi Molina, pintor que trabaja dentro del paraguas de Drap Art, "se trata de dar una segunda oportunidad a los materiales". Por ello Molina, a caballo entre Barcelona y Madrid, donde se siente "más libre, con más espacio para pintar", se deleita en maderas, trozos de plástico, cartón, cristal y hasta panderetas.
Esta postura es la que está sacando el reciclaje creativo de la visión exclusivamente artística, sirviendo de plataforma para difundir un nuevo mensaje: "No se puede producir con la perspectiva del reciclaje, es necesario reutilizar", explica Pablo Rey, del colectivo Basurama de Madrid.
La organización de Pablo Rey y otros siete arquitectos recién licenciados o en ciernes nació en la Escuela de Arquitectura de Madrid. En 2001 organizaron un festival con concurso de reutilización. "Llevamos basura a la facultad, para que los demás estudiantes crearan mobiliario con ella", explican desde la agrupación.
Su iniciativa prendió y en 2004 sacaron su proyecto de las aulas y la llevaron a la calle. "Cuanto más lejos la pongamos, menos sabremos lo que estamos manejando", explica Rey. La Casa Encendida les sirvió de plataforma, desde donde organizaron talleres y conferencias de expertos en residuos.
En 2005 nació la asociación Basurama. Hoy ya tienen local propio y muchas ideas sobre arte, reciclaje y concienciación. Uno de sus proyectos estrella, Spermöla (del alemán sperrmüll, que significa basura, müll, que excede del tamaño que cabe en el cubo), sirve de intercambio de objetos usados una vez al año.
La iniciativa quiere emular los encuentros de este tipo que se celebran en varias ciudades europeas, pero de forma oficial. En Alemania, los propios ayuntamientos anuncian fechas en las que los vecinos de cada calle pueden bajar sus objetos obsoletos a un lugar concreto para que cualquiera se pase por allí y los recoja. Así, lo que unos no quieren recuperan la memoria en manos de otros, y de paso se tejen lazos entre los vecinos.
Los desechos también pueden ser edificios. La crisis del ladrillo ha dejado decenas de inmuebles sin vender. El parón del sector inmobiliario se ha cebado con la costa, donde incontables viviendas secundarias se han quedado sin propietarios. æpermil;stas han servido de inspiración para el proyecto Kilómetro 6.000 de Basurama, "cartografía y fotografía el consumo del territorio", según reza su página web. Sus miembros fotografían viviendas, parques de atracciones temáticos e incluso centrales nucleares abandonadas.
Como la de Valdecaballeros, en Badajoz, que nunca llegó a entrar en funcionamiento por la moratoria nuclear. El proyecto, que se inició en 1975, constaba de dos reactores, Valdecaballeros I y II. En su web, Basurama ofrece todo el proceso de abandono. "En 1984, el Gobierno del PSOE decretó la moratoria nuclear, lo que supuso la paralización de las obras cuando el grupo I estaba finalizado al 70% y el grupo II al 60%. La propietaria de la central era entonces una sociedad participada por Sevillana de Electricidad e Hidroeléctrica Española (hoy Endesa e Iberdrola, respectivamente).
Este colectivo, así como la asociación Drap Art, siguen muy de cerca el desgaste de la palabra sostenibilidad de tanto abuso que se ha producido.
"La publicidad ha hecho suyo el concepto, así que ahora un móvil o un coche pueden ser sostenibles, es decir, que el crecimiento económico ininterrumpido convive con valores de sostenibilidad, algo contradictorio", explica Pablo Rey, de Basurama.
El Festival Drap Art, pionero en dar al arte una perspectiva de reutilización, se sigue sorprendiendo de que aún muchos visitantes a sus exposiciones se lleven las manos a la cabeza cuando el precio de una obra les parece elevado. "Dicen, pero si es basura, eso no cuesta dinero. Nosotros valoramos el diseño, la idea y el trabajo", explica Grass.
De safari urbano en busca de desechos
Cada mes, el Ayuntamiento de Madrid organiza una batida por sus distritos en busca de muebles y trastos que tirar. El destino de estos chismes es el vertedero, previo paso por las plantas de tratamiento de residuos. La organización Basurama organiza un servicio de recogida paralelo. En realidad, más que un servicio se trata de una recogida paralela, un safari urbano para salvar estos objetos y reutilizarlos.La iniciativa pretende "animar a todo el mundo a darse una vuelta de caza para amueblar su casa o simplemente para pasar un buen rato en la busca", reza la página web de la asociación.Esta organización recuerda que los recogedores de desechos anónimos, organizados en pequeñas estructuras, contribuyen en gran medida a la reutilización de lo enseres olvidados.Precisamente, en otros países donde el reciclaje aún no está tan regulado, los recogedores de chatarra, de cartón y de vidrio realizan una separación en origen muy importante.Pero, el Gobierno regional de Madrid prohíbe a estos "piratas del cartón", como los denomina, esta recogida urbana.
Hazlo guapo tú mismo
Makea no vende nada, excepto una actitud, la de reutilizar y reciclar muebles y objetos. Este colectivo ha transformado Ikea, el concepto de muebles baratos, casi de usar y tirar, por Makea, es decir, Hazlo guapo tú mismo, que pretende sustituir el éxito del lema Hazlo tú mismo de las grandes enseñas de muebles y de bricolaje. El objetivo es, según este colectivo, dejar de depender de las marcas.
Direcciones
Colectivos dedicados al arte reciclado-Asociación Drap Art. Sin ánimo de lucro, promueve el reciclaje creativo con la organización de festivales, talleres y exposiciones. www.drapart.org.-Colectivo Basurama. Dedicado a la investigación, la gestión y la producción cultural desde 2001, centrada en la generación de desechos. www.basurama.org.-Makea tu Vida. Quiere ser una alternativa a la cultura de usar y tirar. www.makeatuvida.net.
La fecha
1996 fue el año en que se celebró la primera edición de un maratón creativo de arte reciclado en España, del colectivo Drap Art.