CME entra en concurso con un pasivo de 20 millones
La crisis en su sector ha encontrado en Maquinaria CME a uno de sus damnificados. El fabricante guipuzcoano de máquina-herramienta ha solicitado concurso de acreedores con una deuda de 20 millones de euros contraída, fundamentalmente, con cinco entidades financieras.
Los intentos de CME para evitar el concurso con la búsqueda de un nuevo socio que aliviara su balance y engordara su cartera de pedidos han resultado fallidos. La firma con sede en Deba (Guipúzcoa) ha sucumbido, de momento, ante la marea de dificultades que afectan a los fabricantes españoles de máquina-herramienta que el año pasado vieron descender sus ventas casi un 30%.
Los gestores de CME no tiran la toalla y esperan que el concurso de acreedores sea coyuntural. Para ello pretenden potenciar las conversaciones con posibles socios que le permitan superar esta situación. Añaden sus portavoces que a lo largo de 2009 se produjeron hasta tres intentos en este sentido y que, uno de ellos, se frustró cuando ya casi se habían superado la due diligence. Al fallar esta estrategia la sociedad decidió, hace apenas dos semanas, acogerse a la protección judicial.
Las fuertes inversiones realizadas también han lastrado el balance de Maquinaria CME. Hace seis años destinó casi nueve millones de euros a la construcción de una nueva planta industrial en Deba. Su facturación hace cinco años se acercó a los 30 millones. En 2009 apenas llegó a los 12 millones.
Cinco entidades financieras concentran el grueso de los créditos
Los principales acreedores de CME son cinco entidades financieras, entre ellas Santander, BBVA y Bankinter. También tiene contraídos créditos con los trabajadores, a los que se les adeuda varias nóminas, proveedores, Hacienda de Guipúzcoa y Seguridad Social.
Capital riesgo
En el accionariado de Maquinaria CME estuvo hasta finales de 2008 la sociedad de capital riesgo Talde que fue inyectando recursos a la sociedad desde su entrada en 2001. Su participación, ahora, está en manos de un grupo de inversor y de varios directivos.
La presencia de sociedades de capital riesgo en el sector de máquina-herramienta no es nuevo. Dinamia, a través de N+1, participa en el grupo Nicolás Correa que cuenta con plantas en Burgos y Guipúzcoa.
CME, con una plantilla en la actualidad cercana a los 90 trabajadores, fabrica máquina-herramienta y cuenta entre sus clientes a firmas del sector aeronáutico como Bombardier. También, en el negocio de la maquinaria de obra pública como Caterpillar, y en el automoción, con la americana Ford y la firma rusa Lada.
Un sector dedicado a la exportación
El núcleo de las ventas del sector de máquina-herramienta española se encuentra en el exterior. El pasado año, un ejercicio que según la Asociación de Fabricantes de Máquina-Herramienta (AFM) fue de los peores de los últimos años, las ventas alcanzaron los 745 millones de euros, casi un 30% inferiores a las de 2008. La facturación de 551 millones en el exterior sufrió un descenso del 25%. Este sector, con contratos que maduran entre seis meses y dos años, es el último al que afecta la crisis económica y la inversión de las empresas pero, también, el último que se recupera.En los próximos días se podrá vislumbrar la salud y el futuro de este negocio. Del 31 de mayo al 5 de junio se celebra en Bilbao Exhibition Centre la Bienal Española de la Máquina-Herramienta la mayor feria industrial de este tipo en España y la tercera de Europa y que servirá de termómetro para medir un sector con importantes inversiones en I+D.