Medidas para reducir el déficit

CiU negocia rebajar a 600 millones el ajuste a la industria farmacéutica

Defensores a ultranza de la industria farmacéutica española, con especial implantación en Cataluña, Convergència i Unió ha intentado hasta última hora rebajar la factura que el sector tiene que pagar en el plan de ajuste que hoy aprobará el Consejo de Ministros mediante decreto ley.

Las medidas anunciadas por José Luis Rodríguez Zapatero para reducir el déficit afectan a la industria farmacéutica en 1.050 millones de euros. El Gobierno se ha propuesto conseguir lo que otros países llevan ya practicando hace mucho tiempo, es decir que los envases contengan el número de unidades que necesita cada paciente de acuerdo con la prescripción médica. De esta forma, se hará posible la dispensación de medicamentos en unidosis mediante el fraccionamiento de los envases de forma que el enfermo pueda comprar la cantidad exacta de unidades que necesite para el tratamiento indicado por el médico.

La industria farmacéutica ha hecho llegar a los diferentes grupos parlamentarios sus exigencias que descansan en una negativa absoluta a la rebaja de precios ya que considera que tiene carácter estructural. En esta sintonía y en defensa de los intereses de las empresas del sector radicadas, sobre todo, en Cataluña, Convergencia i Unió ha hecho llegar al Gobierno una propuesta para que la factura del recorte a la industria farmacéutica se rebaje hasta los 600 millones de euros, que podrían pagarse a través de una tasa especial, operativa entre agosto de este año y el 31 de diciembre de 2012.

250 millones a cargo de los distribuidores

Del ajuste total para el sector propuesto por el Gobierno, se calcula que 800 millones tendrían que soportarlo las grandes empresas, mientras que 250 corresponderían a los distribuidores y a las oficinas de farmacia.

Farmaindustria ha advertido de que si el ajuste del Gobierno centrado en este sector se conduce tal y como lo anunció Zapatero, al final se perderán miles de empleos, unos 5.000 directos y cerca de 15.000 indirectos, por el cierre de plantas productivas y la deslocalización de las multinacionales.