Lealtad, 1

Lo que decida el señor de Bahamas

Aunque el mundo financiero internacional estuvo el miércoles pendiente del Congreso de los Diputados, las medidas de recorte del gasto público anunciadas por zapatero -aun siendo de calado- no provocaron grandes aspavientos en los mercados financieros. Leve subida de la Bolsa y estabilidad en la prima de riesgo y en el euro.

Dicen algunos analistas que el presidente del Gobierno ha perdido credibilidad en los mercados financieros, porque la tozudez para aplicar medidas profundas para el recorte del déficit sólo ha sido vencida por el clamor de políticos e inversores internacionales. Y por ello, aunque consideran que las medidas van por el buen camino, apuntan que el inversor internacional aún tardará en volver al mercado español. Es un paso importante, pero no es suficiente, dicen.

La gran noticia del miércoles, desde un punto de vista puramente de mercado, fue la no noticia. Es decir, que la volatilidad, aunque la hubo, fue mucho más baja que la de los últimos días. Y es un buen síntoma, porque significa que por el momento los especuladores están en retirada y las apuestas cortas han descendido.

Pero la Bolsa española no ha despegado, y eso es porque los inversores, los de verdad, todavía están fuera del mercado. Eso es lo que refleja la caída de ayer del Ibex, del 1,11%. El euro es un buen termómetro al respecto. Tras el anuncio del plan de rescate de la UE, la moneda única apenas ha reaccionado.

A todas luces es injusto que la fortaleza económica de un país esté a expensas de lo que decida un señor en mangas de camisa sentado frente a un ordenador en las islas Bahamas. Pero es lo que hay, por el momento; consecuencias de la desregulación financiera y la globalización. Esas son las reglas del juego; hasta que dejen de serlo si la voluntad política lo consigue.