La situación de Telefónica

La 'teleco' sacrifica la rentabilidad y la caja para crecer en clientes

Telefónica lanzó ayer una clara advertencia a Portugal Telecom. La española aseguró que su interés está en Vivo; por eso ha lanzado una oferta que considera irrechazable. Pero también dejó caer que comprar la totalidad de Portugal Telecom es financieramente viable. No es lo que Telefónica quiere hacer, pero se puede, aseguró su director financiero.

Telefónica sufrió ayer la mayor caída en Bolsa entre los componentes del índice sectorial de telecomunicaciones europeo. La bajada fue del 1,87% y esta vez no tuvo que ver con la batalla desatada contra Portugal Telecom para comprar su parte de Vivo.

La explicación está en los resultados del primer trimestre. Por la parte alta, hay crecimiento de ventas y por la baja aumentan los beneficios. Pocas telecos europeas pueden decir lo mismo en este contexto de caída de demanda y saturación de mercados, pero aun así los resultados no gustaron.

La clave está en las expectativas -el consenso de analistas daba cifras superiores- y en todas las partidas que están entre los ingresos y el beneficio neto. Y es que Telefónica ha crecido un 1,7% en ventas, pero porque suma las adquisiciones de Hansenet y de Jajah desde principios de año. El crecimiento orgánico se queda en el 0,9% y se ha logrado a base de impulsar la captación de clientes y de acelerar la actividad comercial.

TELEFÓNICA 6,32 2,72%

Los objetivos de crecimiento se han conseguido. Telefónica ha captado 8,7 millones de clientes finales en tres meses, una cifra muy superior a la media trimestral del año pasado. Esta mejora ha sido una realidad en España tanto en móvil como, sobre todo, en banda ancha, donde ha captado 102.000 usuarios, la cifra más alta desde 2008. Esta filial, sin embargo, sigue anclada en la caída de ingresos, con una bajada del 5,7%.

Entre el comportamiento de las ventas nacionales y el crecimiento del gasto provocado por la mayor actividad comercial, el Ebitda se ha contraído más de lo que esperaba el mercado. Esta partida cae un 4,1% en el grupo y llega al 10,4% en la filial española. Incluso Latinoamérica muestra debilidad en este apartado, con caída de Ebitda.

A partir de ahí, Telefónica consigue exprimir sus resultados para mostrar una subida del beneficio. Y lo consigue, con un alza del 2%, pero gracias a la reducción de los gastos financieros, ayudados por el menor pago de intereses de la deuda.

Por eso, la reducción de la rentabilidad se aprecia más en el flujo de caja operativo, que se reduce un 5,1% en el trimestre, lastrado por una caída del 12% en la caja nacional.

Con estos resultados, bancos de inversión como Sabadell o Citi cuestionan o ven difícil que Telefónica pueda cumplir sus previsiones para 2010, en las que prevé un alza del 1% al 3% en el Ebitda. La operadora asegura que todo sigue en pie, incluido el compromiso de beneficio por acción y de dividendo a corto y medio plazo.

El argumento de la operadora para convencer del cumplimiento es la mejora gradual que experimentará el Ebitda a lo largo del año. Comenzará a crecer en el segundo semestre, cuando esperan que se consolide la recuperación en España y en algunas filiales con problemas, como Telesp, de Latinoamérica.