Porque requeriría un "increíble esfuerzo"

Deutsche Bank cree que Grecia no será capaz de pagar toda su deuda

El presidente de Deutsche Bank, Josef Ackermann, ha señalado que Grecia no será capaz de pagar toda su deuda porque eso requeriría un "increíble esfuerzo".

Tras la celebración de las ayudas concedidas a Grecia para intentar poner solución a su complicada situación financiera, empiezan a ver la luz todos aquellos que cuestionan la viabilidad del rescate. Ayer, el Fondo Monetario Internacional se mostraba poco favorable al vaticinar años de alto desempleo y bajadas de sueldos que aún así no garantizan que el país heleno escape de la quiebra.

Y hoy ha sido el turno del presidente de Deutsche Bank. El consejero delegado de Deutsche Bank, Josef Ackermann, ha puesto en duda la capacidad de Grecia para hacer frente a sus obligaciones de pago a pesar del paquete de ayudas de 110.000 millones de euros, mientras que opina que España e Italia serán capaces de cumplir sus compromisos y advirtió de que la situación de Portugal es "más difícil".

"Tengo mis dudas sobre si Grecia se encuentra realmente en una posición de intensificar sus esfuerzos", dijo Ackermann en una entrevista concedida a la cadena de televisión alemana ZDF, en la que señaló que afrontar estas obligaciones requeriría de "esfuerzos increíbles".

Asimismo, el máximo ejecutivo de Deutsche Bank apuntó que España e Italia serán "suficientemente fuertes" para afrontar su deuda, limitando el riesgo de contagio, gracias al fondo europeo de estabilización de 750.000 millones de euros aprobado el pasado fin de semana, mientras que en el caso de Portugal reconoció que las cosas son "más difíciles".

No obstante, a pesar de su pesimismo respecto a la situación del país heleno, el banquero alemán subrayó la necesidad de estabilizar la economía griega, puesto que su caída podría provocar el contagio a otros países y desencadenar algún tipo de "colapso".

En este sentido, Ackermann destacó el impacto que una hipotética reestructuración de la deuda griega tendría entre los bancos alemanes, los principales acreedores de Atenas detrás de la banca francesa.

La semana pasada, los bancos alemanes acordaron aportar de forma voluntaria 8.100 millones de euros al plan de rescate a Grecia de 110.000 millones de euros pactado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional, y en el que Alemania se ha comprometido a prestar al país heleno 22.400 millones de euros en los próximos tres años.

En concreto, las entidades se comprometieron a aportar 4.800 millones de euros en financiación durante los próximos tres años para sustituir los bonos públicos griegos, mediante la compra de nuevos bonos u ofreciendo otras formas de financiación. Asimismo, los bancos alemanes sustituirán 3.300 millones de euros en líneas de créditos vencidas por nuevas líneas u otro tipo de financiación, al menos hasta el 6 de mayo de 2013.