Análisis

La demanda sigue en el lado oscuro

El dato de inflación subyacente de abril publicado hoy por el INE ha regresado al terreno negativo por primera vez desde agosto de 1986 -frente al +0,2% del mes anterior-, lo que supone una señal inequívoca de la debilidad de la demanda interna y de la atonía del consumo pese a que la economía parece estar viendo la luz al final del túnel, según los últimos datos que muestran un crecimiento del PIB español del 0,1% y la salida de la recesión tras dos años de profunda crisis.

No obstante, estamos a la espera de que el próximo miércoles, 19 de mayo, Estadística publique los datos detallados de la contabilidad nacional trimestral, donde se desglosan los componentes de la demanda y de la inversión, entre otros.

El IPC subyacente elimina los bienes y servicios cuyos precios son más volátiles, como son la energía (repunta hasta un 16,7% interanual) y los alimentos no elaborados (caen un 1,3%), y mide el núcleo más estable de los precios. De este modo, ha de tomarse como una referencia más sensible de la salud de la economía y del verdadero problema de fondo: la necesidad de reformas estructurales a largo plazo para reactivar el mercado laboral y para que los bancos y las cajas vuelvan a dejar fluir crédito, y no tanto de paquetes de medidas o planes de estímulo efímeros.

Puede que la economía española esté saliendo de la crisis ante la recuperación de algunos indicadores clave, como la producción industrial, pero el consumo sigue anclado en el lado oscuro de la recesión. El endeudamiento de las familias, la falta de financiación por la restricción del crédito y el galopante desempleo siguen lastrando la confianza económica y las expectativas de consumo de los hogares, como demuestran las elevadas tasas de ahorro, que está en niveles récord.

Por su parte, el IPC general de abril confirma el repunte de los precios hasta un 1,5% interanual, una décima más que el mes anterior. Con abril son ya seis los meses consecutivos en los que el índice general se sitúa en tasas positivas. Hay que subrayar que 32 de las rúbricas del índice nacional están en negativo y de ellas 21 forman parte de la inflación subyacente. Destaca el grupo de bienes industriales, que ha descendido un 2,3%.

Además, una novedad que incluye Estadística es el índice de precios de consumo armonizados a impuestos constantes (IPCA-IC), que refleja en qué niveles se encontraría la inflación si no se hubieran modificado los impuestos. Así, el IPCA a impuestos constantes se situaría en abril en el 1,2% interanual frente al 1,5% del IPCA, lo que supone que los impuestos añaden un 0,3% a la inflación armonizada. Los impuestos inflacionistas se concentran en el grupo de bebidas alcohólicas y tabaco, que se incrementó un 12,1% interanual. Mientras la rúbrica de bebidas alcohólicas bajó un 0,4%, la del tabaco se disparó un 17,1%.