Representará al grupo en Europa

El gigante estadounidense de la ingeniería Aecom absorbe la española Inocsa

La firma española de ingeniería Inocsa comenzó ayer su andadura como filial de uno de los mayores grupos del mundo en su sector, la estadounidense Aecom. Esta última se ha hecho con el 100% del capital y utilizará la empresa como su brazo en Europa, ganando presencia en proyectos de alta velocidad ferroviaria.

Uno de los centenares de comunicados recibido ayer por la Bolsa de Nueva York, procedentes de sus firmas cotizadas, tenía como protagonista a una empresa española. "Aecom acquires Inocsa Ingeniería", decía el titular. El primer actor de esta operación de compra es uno de los más destacados conglomerados de ingeniería del mundo, la estadounidense Aecom. Sus números hablan de 45.000 empleados en 100 países y de una facturación de 6.100 millones de dólares (4.765 millones de euros) en 2009. La adquirida es Inocsa, ingeniería madrileña de la familia Lorente, con 550 trabajadores y una cifra de negocios que alcanzó los 40 millones el pasado ejercicio.

La lógica de este movimiento responde a dos necesidades de Aecom: ganar peso en Europa y sumar conocimientos en ingeniería ferroviaria, a la vista del creciente negocio que promete mover el tren de alta velocidad en medio mundo.

El precio de la transacción no ha sido comunicado, pero sí trascendieron otros términos del acuerdo: Aecom se queda con el 100% de la española y parece comprometida a mantener la marca, la plantilla y el cuadro directivo.

Por su parte, Inocsa recibe el empujón definitivo para competir en el mercado internacional. "El sector de la ingeniería está fuertemente atomizado en España, donde la competencia viene de muy lejos y las alianzas son prácticamente imposibles", cita un alto directivo implicado en el negocio.

Modelo de expansión

Fundada en 1976 por el ingeniero de caminos Antonio Lorente del Prisco, Inocsa está presente en la ingeniería y consultoría de transporte, arquitectura, agua y medio ambiente. Lorente del Prisco ocupa la presidencia de la entidad y su hijo Antonio Lorente Molinero ejerce de consejero delegado. Ambos han llevado la empresa a destinos como Rumanía, Bosnia, Georgia, Malí, Honduras, Perú y México. En la actualidad, la compañía sondeaba oportunidades de negocio en Estados Unidos, donde ha acabado integrándose en la estructura de Aecom.

A partir de ahora, Inocsa se convierte en brazo de negocio internacional de Aecom, quien ya participa en proyectos como el estadio olímpico de Londres, la línea férrea Crossrail bajo la capital británica, la sede central europea de Microsoft o ha sido asesor de Estados como Bulgaria en la configuración de sus planes de infraestructuras.

Experiencia en China y América Latina

La internacionalización ha movido buena parte de la estrategia de Inocsa en la última década. Arrancó 1999 con un contrato en Argentina, en 2001 trabajó en el proyecto del Metro de la ciudad china de Xian y posteriormente ganó referencias como la rehabilitación de carreteras rumanas con financiación del Banco Europeo de Inversiones (BEI). La aventura en Perú, Panamá y República Dominicana vendría inmediatamente después.

Ya en España, uno de sus últimos logros es el proyecto de construcción del tramo ferroviario de alta velocidad entre La Sagrera y el Nudo de la Trinidad, en el casco urbano de Barcelona. La obra asciende a 600 millones para poco más de 5 kilómetros y aporta una experiencia que debe haber convencido a los nuevos dueños norteamericanos.