Estaría dispuesto a invertir 100 millones

El dueño de Tremón baraja inyectar capital en Marsans para salvar al grupo

La salvación de Viajes Marsans vendrá de la mano del dueño del grupo Tremón, una inmobiliaria en concurso de acreedores desde el año 2008, con quien Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán habrían llegado a un acuerdo, según fuentes sindicales. La compañía turística ni confirma ni desmiente esta información.

El dueño del grupo Tremón, un grupo inmobiliario y hotelero en concurso con una deuda de 900 millones de euros, ha aparecido en escena como posible interesado en reflotar Viajes Marsans. Según explicaron ayer fuentes sindicales a Efe, el empresario sevillano Hilario Rodríguez estaría interesado en inyectar 100 millones de euros para recuperar la actividad de la compañía. Esta cantidad se sumaría a otros entre 30 y 40 millones que aportaría Díaz Ferrán y Pascual tras la venta de activos.

Viajes Marsans declinó ayer confirmar ni desmentir esta operación. Lo prioritario para Viajes Marsans sería poder formalizar el aval que le ha exigido la Asociación Internacional para el Transporte Aéreo (IATA), que agrupa a casi 300 aerolíneas de todo el mundo, para que permita de nuevo a las agencias de la cadena vender billetes. El aval sería por una cantidad algo inferior a los 20 millones de euros inicialmente solicitados por la IATA el pasado 20 de abril. Esta decisión de las aerolíneas y el creciente descrédito entre los clientes han llevado a Viajes Marsans a la práctica inactividad.

A título particular

Tremón, en concurso desde 2008, tiene varios hoteles en la costa andaluza

Según las mismas fuentes, el empresario sevillano está llevando a cabo esta operación a título particular, sin representar al grupo Tremón. Esta compañía tiene hoteles en algunos puntos de Andalucía, sobre todo en la Costa del Sol.

No es la de Tremón la mejor de las situaciones, ya que se encuentra en suspensión de pagos. En diciembre de 2008 entró en concurso de acreedores y anunció a principios de mayo de 2010 un plan para pagar toda la deuda en un plazo de siete años. Este plan ha recabado el respaldo de los acreedores que representan el 80% de las deudas.

El grupo Marsans tiene una deuda que ronda los 300 millones de euros y se ha visto obligado a solicitar el concurso voluntario de acreedores para su aerolínea, Air Comet. Díaz Ferrán y Pascual han explicado que todos los intentos por salvar la compañía aérea fueron vanos y su cierre arrastró al grupo al colapso. De hecho, desde distintas compañías del grupo se destinaron 143 millones de euros para intentar salcar Air Comet, a la que los bancos dejaron de financiar.

Las asociadas se plantean operar conjuntamente

Las 300 agencias asociadas a Marsans, una figura contractual similar a la franquicia, se han planteado la posibilidad de crear un grupo propio si finalmente se desvinculan de Marsans. La carta remitida por Gonzalo Pascual el viernes pasado a estas empresas les liberaba de la obligación de continuar con la marca Marsans si la compañía era vendida. Si no se vende, no se podrán incorporar antes de un año a otro de los operadores del mercado (Iberia y Halcón, principalmente).

Las asociadas están convencidas de que si se mantienen como independientes, su elevado número les confiere cierto poder de negociación de comisiones frente a touroperadores y cadenas hoteleras. No obstante, aseguran que ha sido simplemente una opción que se ha planteado y que se tiene que madurar.

La cifra

900 millones de euros es la deuda con la que fue a concurso de acreedores el grupo Tremón, dedicado a la actividad inmobiliaria y hotelera.