COLUMNA

Los mercados no confían en España

La Comisión Europea decidió iniciar el procedimiento de déficit excesivo contra España al haber sobrepasado en 2008 el límite del 3%, pues estimó que el exceso no podía ser considerado excepcional ni transitorio y dado que el déficit seguiría ampliándose en el transcurso de 2009. El pronóstico se ha cumplido, pues el déficit ha alcanzado el 11,2% del PIB.

En torno al 50% del gasto no financiero consolidado de las administraciones públicas corresponde a gastos de protección social que no pueden ser reducidos sin modificar las leyes que otorgan las prestaciones; la base para reducir el gasto no llega al 20% del PIB, por tanto para reducir en cuatro años el exceso de déficit habido en 2009 es necesario efectuar cada año una reducción de dos puntos del PIB, es decir de 20.000 millones de euros lo que supone que todo el gasto público que no sea de protección social o de intereses de deuda tendrá que reducirse cada año en el 10%. El objetivo no podrá alcanzarse, será necesario aumentar los impuestos, cuya recaudación se destinará exclusivamente a reducir el déficit.

El Gobierno español ha presentado un plan de austeridad en el que globalmente se establece la reducción del déficit que hay que efectuar cada año. La senda del ajuste fiscal prevista por el Gobierno es que en 2013 la Administración central reduzca el déficit al 1,9% del PIB, las comunidades autónomas al 1,1%, las corporaciones locales al 0,2% y el superávit de la Seguridad Social se reduzca al 0,2%.

La ministra de Economía y Hacienda presentó un plan de austeridad que pretende reducir el déficit en 52.000 millones de euros, de los que 11.000 millones se obtendrían por mayores ingresos derivados de las medidas tributarias incluidas en los Presupuestos Generales del Estado para 2010 y lucha contra el fraude y 41.000 millones por reducción de gastos.

La falta de transparencia sobre las partidas presupuestarias estarían a reducir en 2010 y en el trienio siguiente y la cuantificación de las bajas en cada una de ellas ha restado credibilidad al Gobierno ante los mercados financieros, provocando que el diferencial del bono español frente al alemán cierre superase los 170 puntos básicos la semana pasada.

Igualmente, el seguro contra el impago de la deuda de España ha alcanzado su máximo histórico, tanto a 5 años como a 10 años: 175,53 puntos básicos y 170,83 puntos básicos. Es posible que los comportamientos de los mercados financieros con respecto a España estén influenciados por el hecho de que nuestro país se enfrenta en julio a vencimientos de deuda por importe de 25.000 millones de euros.

El endeudamiento público español es del 53% del PIB, uno de los más bajos de la Unión Monetaria Europea, si bien su crecimiento en 2009 ha sido muy fuerte, pasando del 39,7% del PIB en 2008 al 53,2% del PIB en 2009; de las apelaciones de la Unión Monetaria a los mercados financieros en 2009, el 20% correspondió a España. El riesgo que los mercados financieros asignan a la deuda soberana de un país depende no sólo del volumen de la misma, sino y muy especialmente, de su tasa de crecimiento y en España, como hemos dicho, ha sido muy fuerte en 2009, con ganancia de 14 puntos con respecto del PIB.

Teniendo en cuenta que las previsiones de evolución del PIB durante el cuatrienio 2010-2013 efectuadas por organismos internacionales (FMI, OCDE y Comisión Europea), en 2010 el crecimiento del PIB será negativo (-0,6%) y para el trienio siguiente oscilará entre 0 y 1,5%, por ello creemos que la evolución del PIB sobre los ingresos de dicho periodo puede ser ligeramente positiva o negativa, por lo que considero que en el ajuste presupuestario a realizar no debe ser tenido en cuenta dicho hecho.

Standard & Poor's hizo público el 29 de abril la rebaja del rating de la deuda soberana desde AA+ a AA con perspectiva negativa. Era de esperar, dada la escasa atención del Gobierno ante la apertura por la Comisión Europea del procedimiento de déficit excesivo contra España al sobrepasar en 2008 el límite del 3% establecido en el Tratado de la Unión; al finalizar 2009 el déficit alcanzó el 11,2% del PIB.

Con independencia del control del déficit, para que en 2013 se sitúe por debajo del 3% del PIB, cuatro reformas tendría que abordar urgentemente España para ganar competitividad, que es el grave problema de nuestra economía: la reforma del mercado laboral, la reforma del mercado financiero, la reforma del sistema de pensiones públicas contributivas y la reforma de la Administración pública.

José Barea Tejeiro. Catedrático emérito de la UAM