Previsiones del empleo
El paro registrado descendió en 24.188 personas en el mes de abril, según los Servicios Públicos de Empleo, y rompe la tendencia de ocho meses consecutivos de aumento del desempleo. En abril del año pasado, el paro creció en 39.478 personas. Por su parte, la Seguridad Social, por tercer mes consecutivo, aumenta en 53.852 los afiliados ocupados (0,3%).
Los datos del mercado laboral se suman a otros indicadores favorables, publicados en el mes de abril. Crece la confianza de los consumidores y las ventas del comercio minorista, lo que podría suponer una recuperación del consumo. Mejoran, también, las matriculaciones de vehículos, consumo de energía, turismo y pedidos en la industria.
El conjunto de todos estos datos sirve para paliar a los publicados por la encuesta de población activa (EPA), correspondientes al primer trimestre, en el que el desempleo creció en 286.200 personas, aunque menos acusado que en el mismo periodo del año anterior. Según la EPA que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que utiliza una metodología y periodos distintos al paro registrado por el Ministerio de Trabajo y, por definición, no tienen que coincidir los datos, eleva la tasa de desempleo al 20,05%. Tengamos en cuenta que la EPA es una encuesta y las cifras del Ministerio de Trabajo proceden de un registro administrativo.
Es posible que la economía salga de la recesión en el primer trimestre, pero tardará más tiempo en trasladar su mejoría al mercado laboral. Sobre todo, por nuestro modelo productivo que está basado fundamentalmente en la construcción, además de subsectores auxiliares, y por diversas actividades del sector servicios que utilizan una mano de obra intensiva, temporal y poco cualificada. Son estos factores los que explican las diferencias en las tasas de desempleo con relación a la UE.
En este sentido, uno de nuestros problemas a resolver es el fenómeno del mercado de trabajo dual. La dualidad entre trabajadores fijos y temporales no se resolverá sólo con un cambio legislativo, sino con un nuevo modelo económico. Así, podemos comprobar cómo comunidades como Murcia (32,1%) y Valenciana (27,7%) cuentan con tasas de temporalidad muy por encima de la media española por la fuerte presencia del sector de la construcción en su PIB. Y ello, a pesar de la caída de dicha tasa desde que comenzó la crisis, como consecuencia de una pérdida mayor de empleo en los asalariados temporales frente a los fijos. En este caso, no ha habido necesidad de una reforma laboral para disminuir la tasa de temporalidad.
Todo ello contrasta con las informaciones suministradas por la UE que nos indican que la previsión de nuevos empleos se centra en nuevas energías (empleos verdes), los de cuidados a las personas (empleos blancos) y los de tecnología (empleos azules). Estos nuevos empleos requieren de nuevas capacidades con mayor cualificación.
La EPA nos indica que la tasa de actividad ha crecido (0,08), por el aumento de la tasa de actividad de las mujeres (0,34), mientras disminuye en los varones (-0,19).
El factor principal que explica esta asimetría es la mayor incorporación de la mujer al mercado laboral que los varones por la actual coyuntura económica. Así, mientras la población inactiva total (labores de hogar, incapacidad permanente, estudiantes jubilados o pensionistas) permanece estacionaria desde hace dos años, cerca de 500.000 mujeres han dejado de figurar como inactivas en labores de hogar para incorporarse al mercado laboral. En la teoría económica a este fenómeno se le conoce como el efecto trabajador añadido: ocurre cuando el sustentador de la familia pierde su empleo y otro miembro de la familia busca empleo para contrarrestar la disminución de la renta familiar o simplemente por la mayor incertidumbre ante la mayor posibilidad de que la persona de referencia pierda su trabajo.
La previsión económica no es una ciencia cierta. Las previsiones sobre el empleo, según expertos y organismos internacionales, apuntan a que hasta finales de año no se creará empleo neto, aunque mientras tanto el ritmo de disminución de empleo se moderará. Ahora que se va a iniciar la recuperación económica es fundamental empezar las reformas para mantener y recuperar el empleo para que aceleren la actividad, por la modernización tecnológica, el impulso de la formación, la mejora de la productividad y la ampliación de los mercados externos.
Vicente Castelló Roselló. Profesor Universidad Jaume I de castellón